Biblioteca Ignoria
Recortes literarios - Una antología
Recortes literarios - Una antología
Anoche me visitó el fantasma de Trotski o una adherencia sin rodillas. –Sólo los viejos amores me han llenado los ojos …
Ya estoy viejo para cargar sobre los hombros a Maureen O'Sullivan; bastantes dificultades tuve con esos animales qu…
No fue culpa mía haber tardado tanto en leer tardado en escribir. No es mi culpa que bellota no vaya con v corta como v…
Un pedazo de la historia argentina quedó prendido al cuenco de tu mano cuando quitaste del río la tremenda pampa del ag…
Cualquier pájaro ciudadano hubiera hecho lo mismo. Su mujer sufría y los médicos sorteaban la fecha de penumbra. El amo…
El mono tocaba galantemente la trompeta devorador de maníes. El gran desastre fue venir, abandonar su oficio de simio d…
Ah cómo gozaba los sainetes de Buttaro, la rara inclusión del mandolín en el primer trío de Canaro y el presagio de esa…
Al mirar una locomotora vemos una máquina Singer al mirar una Singer vemos la rueda de hierro la rueca al burro girando…
El acordeón. El banderín de argentina. El líquido de las jarcias. El acordeón. La llovizna del martes dieciséis. Papele…
QUIEN. (ISAAC) Padre me has abandonado. Quién está ahí alzando sobre mi cabeza la misma cuchilla con que mi madre corta…
Dos rinocerontes habían puesto una casa de tango con el fin de hacer moneda y volverse a los pagos. El letal estribillo…
Lucía de noche su traje de dinosaurio, el pasado recalaba con escamas y diente de fregona. María, la salamandra del fan…
Fue en la pascua del 53 cuando su padre cambió las cuerdas del contrabajo, y el Parsifal de madera caoba volv…