Biblioteca Ignoria
Recortes literarios - Una antología
Recortes literarios - Una antología
La para siempre seguridad de estar de más en el lugar en donde los otros respiran. De mí debo decir que estoy impacient…
Los botones de la luz, el aparato de televisión enfrente, muebles brillantes y un gramófono abandonado. Sobre la mesa m…
I Las fuerzas del lenguaje son las damas solitarias, desoladas, que cantan a través de mi voz que escucho a lo lejos.…
Maniquí desnudo entre escombros. Incendiaron la vidriera, te abandonaron en posición de ángel petrificado. No invento: …
Tal vez esta noche no es noche debe ser un sol horrendo, o lo otro, o cualquier cosa… ¡Qué sé yo! ¡Faltan palabras, fal…
A Alejandra Pizarnik Pequeña centinela, caes una vez más por la ranura de la noche sin más armas que los ojos abiertos …
A Pablo Azcona y Víctor Richini I nadie me conoce yo hablo la noche nadie me conoce yo hablo mi cuerpo n…
“Basta de palabras. Un gesto”. Así decidió su fin Césare Pavese. Para terminar con las palabras, Pavese usó algunas de …
Son mis voces cantando para que no canten ellos, los amordazados grismente en el alba, los vestidos de pájaro desolado …
la casa mental reconstruida letra por letra palabra por palabra en mi doble figura de papel atraviesa el mar de tinta p…
I El lenguaje silencioso engendra fuego. El silencio se propaga, el silencio es fuego. Era preciso decir acerca del a…
Debajo de un árbol, frente a la casa, veíase una mesa y sentados a ella, la muerte y la niña tomaban el té. Una muñeca …
Anteojos-máscara. Yo tenía miedo de ponérmelos, pues eran de vidrio muy fino. Pero en el ojo derecho tenía una s…
Esta noche, dijo, desde el ocaso, me cubrían con una montaña negra en un lecho de cedro. Me escanciaban vin…
-¡Flor de muerto! dijo la ensimismada entre lilas. Y es el silencio, el frío de la noche, lo negro. -Si digo …
Densidad Yo era la fuente de la discordancia, la dueña de la disonancia, la niña del áspero contrapunto. Yo…
No puedo hablar con mi voz sino con mis voces. Sus ojos eran la entrada del templo, para mí, que soy errant…
Si viera un perro muerto me moriría de orfandad pensando en las caricias que recibió. Los perros son como la m…
A A.G . la casa mental reconstruida letra por letra palabra por palabra en mi doble figura de papel atrav…
Obscenidad en algunos pequeños instantes del día compartido, no de la noche que es sólo mía. Algo tan modesto …