Biblioteca Ignoria
Recortes literarios - Una antología
Recortes literarios - Una antología
Me estoy atando los zapatos, contento, silbando, y de pronto la infelicidad. Pero esta vez te pesqué, angustia, te sent…
La vida, como un comentario de otra cosa que no alcanzamos, y que está ahí al alcance del salto que no damos. La vida, …
Por haber mentido mucho ganó un cielo mezquino, a rehacer todos los días. Por ser traidor hasta con la traición, lo ama…
Vana misión, la de salir del nombre y el rostro propios. Vana, desvaída como un álbum ya viejo. ¡Nada somos si no somos…
Justo en mitad de la ensaimada se plantó y dijo: Babilonia. Muy pocos entendieron que quería decir el Río de la Plata. …
El río baja por las costas con su alternada indiferencia y la ciudad lo considera como una perra perezosa. Ni amor, ni …
Te tendré que matar de nuevo. Te maté tantas veces, en Casablanca, en Lima, en Cristianía, en Montparnasse, en una esta…
A Jorge Luis Borges Habrá usted notado desde algún tiempo atrás la presencia del Minotauro circulando otra vez sordame…
Coordina Isaías Garde Para participar de los encuentros de lectura: isaiasgarde@gmail.com https://isaiasgarde.blogspo…
El río baja por las costas con su alternada indiferencia y la ciudad lo considera como una perra perezosa. Ni amor, ni …
Hasta hace unos días, el único recuerdo argentino que podía traerme mi ventana sobre la rue de la Gentilly e…
De una carta tirada sobre la mesa sale una línea que corre por la plancha de pino y baja por una pata. Basta mirar bien…
El bandoneón, con tantos pliegues, ¿por qué un sonido turbio masticado, ese silbido blando que no hace darse vuelta al …
Las conozco, las horribles, las tejedoras envueltas en pelusas, en colores que crecen de las manos del hilo al cuajo te…
La mentalidad científica quiere que todo tenga explicación, incluso lo maravilloso. Qué le vamos a hacer, tal vez sea a…
Con Antonin Artaud ha callado en Francia una rota palabra que sólo estuvo por mitad del lado de los vivos mientras el r…
Al atardecer Florencio bajó con la nena hasta la cabaña, siguiendo el sendero lleno de baches y piedras suelta…
¡Diantre! Si éstos son tus «pasos» y tus «montantes», no quiero saber nada de ellos. (Ned Knowles) El bar…