Biblioteca Ignoria
Recortes literarios - Una antología
Recortes literarios - Una antología
¿Entonces por fin el centro de lo oscuro, Víctor? Pico y pala… ¿pico y pala para llegar a esto? ¿al furor de los sueños…
1. Hijo, qué sorpresa me das con ese sólido arito colgándote del iris. Pasear un cuerpo atado a las pulsiones es inquie…
Oh dioses, puesto que también vosotros habéis sido autores de tales transformaciones, ayudadme en mi empresa y haced qu…
Los pasillos de dios… El cielo de la Capital se organiza en retazos. Durante el día cae en bloques celestes o grises, a…
La tele es una fiesta, circo y arena de las masas. No es casual, hay que abombar, cerrar los ojos y por la raja del pár…
Nosotros, los que mentimos a diario, los que encarnamos el difícil arte de la locuacidad vacía, nosotros, los embaucado…
Cuando nací estaba muerto. Me sacaron con violenta cesárea, babeando un líquido verde y ahogado por el cordón umbilic…
¿Oís el río, Okusai? No está lejos. Tiene el sonido ambiguo de la vida. Son como cascotitos limpiándose con la corrient…
Hoy es día de mojarras, Mario. La superficie del lago es transparente y no parece sensato intentar de nuevo la suerte d…
Las últimas piletas son agrias. Llueve tanto o más de lo pensado, aun cuando los jazmines revienten y las enredaderas s…