Más

6/recent/ticker-posts

Javier Adúriz - Piercing

Javier Adúriz - Piercing

1.

Hijo, qué sorpresa me das

con ese sólido arito colgándote del iris.

Pasear un cuerpo atado a las pulsiones

es inquietante sí, por lo que sabe

a revuelta generacional...

Lo nuestro fue más ensoñado siempre.


¡De verdad!, no creo que hayamos sido

unos ilusos mejores o peores. Que yo sepa

el sol salía igual que para ustedes

mientras el mar batía los acantilados.

Fuimos masacrados nada más.

Quiero ser directo, disculpame.


La diferencia radica tal vez en los matices.

Como ayer, la historia hierve como ácido.

No te rías. Por qué buscar solución

en la materia, si la cuestión del espíritu urge.

Pero es cierto, no tenemos casi derecho a importunar:

la ley del fracaso no levanta la voz.


Aun así, guarda un vago consuelo

sostener pensamiento sobre casi todo.

Opinar fue la forma de ser libres. Sí,

más mentira para más verdad...

No me pegues. Nadie te quita la palabra

aun cuando sea tan gestual lo tuyo.


Y no sabés, querido, cuánto reconforta

que hayas resuelto confiarme el sueño.

..........Aplicarte un ancla en el escroto

no suena nada mal, habida cuenta

que parece otro gesto sobre el aquí y ahora,

esta turra injusticia que nos ahoga a todos,


eso tanto más viejo que nosotros,

que vos y yo.


2.

Viejo, siempre en estado de pancarta.

No entendés nada. (Tampoco hay tanto

que entender, poner el cuerpo nada más.)

Me hablás de espíritu. De qué espíritu

hablás. ¿No ves que eso de ser libre

brilla sólo en tu baldosa? ¿No ves

la radiación por todas partes?

Vivís entre abstracciones. No quiero ir

a tus libros ni al pasado. Entre otras cosas

porque ahí estás vos y tu ficción

de perdedores. No quiero terminar

llorando y ¿sabés?,

me voy a perforar el cuerpo y pintar

la carne hasta que se me dé la gana.

.......................Digo,

¿por qué no fumamos uno de los buenos

y la seguimos disueltos en el humo?


Publicar un comentario

0 Comentarios