Biblioteca Ignoria

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Recortes literarios - Una antología

29 may 2024

Jorge Luis Borges – Mensaje, moralejas…

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Jorge Luis Borges – Mensaje, moralejas…

Es muy común que vengan a verme periodistas y me pregunten: “¿Y cuál es su mensaje?”. Y yo les digo que no tengo ningún mensaje —los mensajes son propios de los ángeles, ya que ángel significa mensajero en griego—, y yo ciertamente no soy un ángel. Kipling dijo que a un escritor puede estarle permitido inventar una fábula, pero que no le está permitido saber cuál es la moraleja. Es decir, un escritor escribe para un fin, pero realmente el fin que busca es esa fábula. Yo me imagino que aun en el caso de Esopo —o de los griegos que llamamos Esopo—, le interesaba más la idea de animalitos que conversan como si fueran seres humanos que la moraleja de la fábula. Además, sería muy raro que alguien empezara por algo tan abstracto como la moraleja, y llegara después a una fábula. Parece más natural suponer que se empiece por la fábula. Desde luego que las literaturas empiezan por lo fantástico. Bueno, y en los sueños —que vienen a ser una forma muy antigua del arte—, en los sueños no estamos razonando; estamos, bueno, creando pequeñas obras dramáticas.

Borges – Ferrari, Diálogos

27 may 2024

Roland Barthes - La arrogancia

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Roland Barthes @Daniel Boudinet


No le gustan para nada los discursos de victoria. Como no tolera la humillación de nadie, en cuanto se anuncia en alguna parte una victoria, siente ganas de irse a otra parte (si fuese Dios, trastocaría continuamente las victorias –¡que es, por otra parte, lo que hace Dios!) Ya en el plano del discurso, la victoria más justa se convierte en un mal valor de lenguaje, en una arrogancia: esta palabra, encontrada en Bataille, quien habla en alguna parte de la arrogancia de la ciencia, la ha extendido a todos los discursos triunfantes. Sufro, pues, tres arrogancias: la de la Ciencia, la de la Doxa, la del Militante. 

La Doxa (palabra que aparecerá a menudo aquí), es la Opinión pública, el Espíritu mayoritario, el Consenso pequeño-burgués, la Voz de lo Natural, la Violencia del Prejuicio. Se puede calificar de doxología (palabra de Leibnitz) toda forma de hablar que se adapta a la apariencia, a la opinión o a la práctica. 

Lamentaba a veces el haberse dejado intimidar por lenguajes. Alguien le decía entonces: ¡sin embargo, sin eso, usted no hubiese podido escribir! La arrogancia circula como un vino espeso entre los convidados del texto. El intertexto no abarca sólo textos delicadamente escogidos, secretamente amados, libres, generosos, discretos, sino también textos comunes, triunfantes. Usted mismo puede ser el texto arrogante de otro texto. 

No sirve de mucho decir "ideología dominante", pues es un pleonasmo: la ideología no es otra cosa que la idea en tanto que domina (PIT, 53). Pero yo puedo enriquecerlo subjetivamente y decir: ideología arrogante


En Roland Barthes por Roland Barthes


Isaías Garde - Lectura y comentario del relato "Final del juego" de Julio Cortázar

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26 may 2024

Silvina Ocampo - Hablo con Borges

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Silvina Ocampo - Hablo con Borges

Los ojos se parecen a las lágrimas

por la forma que toman al caer.

Míralas, tan atentas y visibles.

Te haré un collar de lágrimas alegres

y en cada piedra la fidelidad.

¿Por qué alegres? Hubieras preguntado,

y yo, siguiendo tus palabras, digo

para ser cursi, con una sonrisa.

No toques el collar: anida el mundo

con otras cosas que no morirán,

como los pensamientos que te mando.

No morirá el adiós que me dijiste,

ni tampoco “Silvina no me olvides”,

ni morirá mi “Nunca olvidaré”.

Estarás viendo lo que nadie ve,

lo que viste del mundo transmitido

por algunos cristales milagrosos

donde se ve lo que uno quiere ver,

lo que nos enseñaste a descubrir,

el tan rosado rosa de una rosa,

el cielo cuando se hunde en las tinieblas

sin tela, sin pintura, sin pincel,

llevándose el color verde del pasto,

la fuerza del silencio en la palabra,

esa palabra que no dice nada,

ese silencio que tampoco dice,

esa muerte que dice muchas cosas,

y así me pierdo en el inalcanzable

mar cruel de los reflejos ya sin fin

que hoy se miran, transmiten lo indecible,

la promesa tal vez de algún proyecto...

25 may 2024

Esteban Peicovich - Jardín botánico

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Esteban Peicovich - Jardín botánico

Curvado como el mundo

un hombre relee en el periódico

lo nada nuevo sucedido en el espejo

después de Cristo.

En la inmovilidad de la luz

Una rosa está a punto de no ser.

Y cae.

La historia natural acontece

en el instante en que vuela la ceniza

de su cigarro

y los ojos se le olvidan en la lectura

inútil.

Invisible, la biblia de hojas verdes

bate el aire, perfuma, murmura,

y por lo bajo anuncia

la única noticia posible.

24 may 2024

Jorge Luis Borges - El rey de la selva

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Jorge Luis Borges - El rey de la selva
Tigre dibujado por Borges a los cuatro años

(Redacción escolar de Borges,  Buenos Aires, 1912 Firmado bajo el seudónimo Nemo)

En lo más espeso del bosque donde los frondosos árboles extendían sus ramas y los altos bambúes crecían, corría un arroyuelo de límpidas aguas. Aunque el sitio era apacible y fresco, ningún animal se aventuraba ahí, sabían que tras el ramaje estaba la caverna del gran tigre, del Rey de la Selva, del tiránico señor de los bosques.

El enorme tigre se alzó pausadamente y abriéndose paso, entre el ramaje que obstruía la entrada de su cueva se internó en el bosque. Al cabo de una hora se encontró frente a un gran claro rodeado de pinos en cuyo centro había una laguna. El Rey de la Selva se agazapó tras un árbol, era media noche y esperaba que algún animal viniese a saciar su sed. Pasó un rato… de pronto en medio del silencio de la noche oyó un rugido y vio una larga pantera negra que se acercaba.

Se miraron… un nubarrón obscureció la luna, y durante diez terribles segundos sólo se oyeron los gruñidos y el jadeo de la lucha. Pronto se disipó el nubarrón y la luna iluminó una espantosa escena. La pantera yacía al borde de la laguna, los crueles ojos abiertos todavía y agitando su larga cola como una víbora. Con una garra sobre su pecho y la otra levantada para ultimar la pantera, estaba el tigre, excitado hasta el frenesí por el olor a sangre… y ocurrió una cosa extraña, nunca vista… del negro ramaje partió algo brillante, una flecha, la primera que al hundirse en un tronco de árbol paralizó a la fiera con la sorpresa de lo inesperado… El Rey de la Selva olfateó a su alrededor, agachó la pesada cabeza y volvió lentamente a su guarida, penetró en el rincón más obscuro y pronto estuvo profundamente dormido… Amanecía, los rayos del sol penetraron oblicuamente en la cueva del Rey de la Selva; éste oyó de pronto ruido fuera… ¿Quién era el audaz que se aventuraba en su dominios?… Se irguió pesadamente e iba a saltar cuando por segunda vez una larga flecha relampagueó ante sus ojos y vino a enterrarse en su rayado pelaje. El tigre lanzó un fuerte rugido y vio en la entrada de la caverna la silueta extraña de su adversario. Era un ser débil, pequeño, envuelto en una sangrienta piel negra, ¡un hombre!

El Rey de la Selva se agazapó, fijó su feroz mirada en el intruso, reunió sus fuerzas, y saltó. Diez pasos separaban a los adversarios, otra flecha se hundió en el ancho pecho del Rey de la Selva, quien lanzó un terrible rugido: el rugido de la fiera vencida. Y cayó… sangriento cadáver, a los pies del hombre…



23 may 2024

Perros de paja

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Perros de paja

Cielo y tierra son implacables;

para ellos las Diez Mil cosas no son sino perros de paja.

El Experto también es implacable;

para él, las personas no son sino perros de paja.

Sin embargo, Cielo y Tierra y todo lo que hay entre ellos

semejan un fuelle

en que, aunque está vacío, provee de un suministro que nunca decae.

Úsalo, y más surgirá.

En cambio la fuerza de las palabras se disipa pronto.

Mucho mejor es preservar lo que esta en el corazón.


Tao Te King V (Sobre la versión de Arthur Waley)

Alberto Laiseca - El recuerdo de tu sonrisa

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El rocío aumenta el peso de mi túnica.

Alberto Laiseca - El recuerdo de tu sonrisa


El sueño danza lejos de mí

ignorando la entrada que le proponen mis ojos.

Sin embargo es preciso que descanse esta noche,

pues mañana deberé cruzar ese desierto de bambúes de arena.


Casi no tengo agua,

pero el recuerdo de tu sonrisa

puede cambiar la desesperación y el destino.


(Cho Tang. Dinastía Chin)


En Poemas chinos

22 may 2024

Néstor Perlongher - Tuyú

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Néstor Perlongher - Tuyú

La historia, es un lenguaje?

Tiene que ver este lenguaje con el lenguaje de la historia

o con la historia del lenguaje /

en donde balbuceó /

tiene que ver con este verso?

lenguas vivas lamiendo lenguas muertas

lenguas menguadas como medias

lenguas, luengas, fungosas:

este lenguaje de la historia / cuál historia?

si no se tiene por historia la larga historia de la lengua


Cuentan

en un fogón:


Ña-Rudecinda

no roció el apero el ánima?

no se hizo jabón el chajá?


(Gauchos fundidos, con sus lenguas de vaca, con sus trancas con sus coyundas y sus rastras

Gaucho fundido: él clava sus espuelas en el dorso — fundido — de la lengua, como atrapado en una vizcachera)


A unos kilómetros de San Clemente, en el Tuyú

está la tumba de Santos Vega, adonde acuden las toninas

y los surfistas en sus jabas, sobre las olas de cristal

Roto cristal, tercas toninas de la historia: van

donde los arponeros con sus garfios: van

donde los zafarranchos cachan: donde fundido el gaucho

saca el facón y se disgracia:

era la historia, esa disgracia!

disgracia de yacer en el Tuyú, de un yacer general

Los caníbales en ese cristal las rudas olas asaetan;

y tú, en esa pereza de la yertez, no jalas?

Jalas de crestas cristalinas y empenachadas? 

21 may 2024

Alberto Laiseca - Sociedades esotéricas

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Alberto Laiseca - Sociedades esotéricas

Ambos pertenecían a una Sociedad Esotérica de sólo tres miembros, a la cual habían puesto el nombre megalómano de Sociedad de los Setenta Guerreros. Tal denominación se elaboró con fines invocatorios. Según decían, quizá en esa forma lograsen aumentar su reducido número. Eran tres, como ya se dijo: Coco el Maestro, Coquito el discípulo, y una tercera persona nebulosa e inaccesible —a quien sólo el Maestro podía visitar— llamada Súper Coco, o Súper a secas. Estaban enemistados con otra Sociedad de ocultistas denominada El Círculo Caucasiano de las Treinta y Tres Tizas. Esta sí que era una agrupación poderosa: una multitud de cuatro, por lo menos. Se combatían día y noche con una industria digna de mejor causa. No les quedaba tiempo —tanto a unos como a otros— más que para sus luchas. Así, pues, por lo general, las Sociedades Esotéricas sólo sirven para combatir entre sí.

En De mi bastón salen jingles

20 may 2024

Ida Vitale - Hojas naturales

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Ida Vitale - Hojas naturales

Arrastro por los cambios un lápiz,

una hoja, tan sólo de papel, que quisiera

como de árbol, vivaz y renaciente,

que destilase savia y no inútil tristeza

y no fragilidad, disoluciones;

una hoja que fuese alucinada, autónoma,

capaz de iluminarme, llevándome

al pasado por una ruta honesta: abiertas

las paredes cegadas y limpia

la historia verdadera de las pintarrajeadas

artimañas que triunfan.

Hoja y lápiz, para un oído limpio,

curioso y desconfiado.

19 may 2024

Julio Cortázar - La ciudad

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Julio Cortázar - La ciudad

El río baja por las costas

con su alternada indiferencia

y la ciudad lo considera

como una perra perezosa.

Ni amor, ni espera, ni el combate

del nadador contra la nada.

Con languidez de cortesana

mira a su río Buenos Aires.


El tiempo es ese gris compadre

pitando allí sin hacer nada.


En Papeles inesperados

15 may 2024

Edgar Bayley - Los mismos

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Edgar Bayley - Los mismos

Están muy altas las ramas de ese árbol

pero ascendemos por el aire

por la fragancia

hasta ser los mismos

que el recuerdo y la luz hospedan


la misma enredadera

el mismo búho

reciben la mirada

la palabra que entonces ofrecimos


y la pasada unión

pero el alba

en el silencio de la playa

del bosque antiguo nos desprende


renacemos con el gallo y la tórtola

en tierras distintas

y el agua del arroyo nos lleva de la mano

al móvil reposo


ahora claramente veo

la circular andanza

la puerta de aquel día

la estela azul y la fugaz victoria

estuvo todo bien

está muy bien


por el sendero desciende un leñador

hasta el arroyo

y nos saluda

14 may 2024

Javier Adúriz - El nadador

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Javier Adúriz - El nadador

Las últimas piletas son agrias. Llueve

tanto o más de lo pensado, aun

cuando los jazmines revienten

y las enredaderas se aúpen a los árboles.

Creeme…, no se puede creer. Los huesos

hablan y el animal afina por debajo

una canción indescriptible. Igual,

no se quiere dejar de sonreír.

Hay algo en los recuerdos, vale decir,

en el seco ahora, en el puro y desaforado

ahora, que no importa demasiado

si el resto se vuelve confuso y breve,

fragmentario. Lo interesante está aquí,

en este aquí del tiempo, aunque la casa

finalmente esté sola… o vieja… o devastada.

13 may 2024

Isaías Garde - Lectura y comentario del relato "Los amigos" de Juan José Saer

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11 may 2024

Leónidas Lamborghini - El perro

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Leónidas Lamborghini - El perro

 -Estoy tumbado

en el sillón

junto a mi perro

que me acompaña.


Él me comprende


Le hablo, le digo:

"un sentimiento

que es tan profundo

como el que me ahoga

habría que aullarlo":

me mira fijo.


Él me comprende


"Alguna vez

este sentir

tuvo una voz

que sólo es hoy

señal discreta,

débil suspiro

domesticado":

esto le digo.


Él me comprende 


En Encontrados en la basura