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Jorge Aulicino - Alfonsina y Pizarnik

Jorge Aulicino - Alfonsina y Pizarnik

“Basta de palabras. Un gesto”. Así decidió su fin Césare Pavese. Para terminar con las palabras, Pavese usó algunas de ellas. No pudo hacer el gesto, el suicidio, sin anunciarlo, aunque fuera en su diario. Ernest Hemingway no lo anunció, lo hizo. Sin embargo, dejó decenas de miles de palabras póstumas en el intento de probarse que aún podía escribir pese a que había pregonado que estaba acabado. Franz Kafka pensaba al parecer que sus palabras escritas no merecían ser leídas, pero nos las borró de la faz de la tierra, se las entregó a un amigo para que las destruyera. El amigo no lo hizo.

Es imposible que un escritor, antes de renunciar a escribir, o a la vida, no utilice las palabras con el fin de quedarse de algún modo. Acto de supremo narcisismo, el suicidio no existe. Es literatura.

Dos poetas se convirtieron en mitos literarios en la Argentina por este tipo de razones: Alfonsina Storni y Alejandra Pizarnik. Una canción con letra de Félix Luna y música de Ariel Ramírez, incluida en el disco Mujeres argentinas que cantó Mercedes Sosa, sublima el suicidio de Storni. Lo endulza. El de Pizarnik mereció y merece enfoques más complejos. Storni corre con ventaja: su suicidio no era necesario para engrandecer su magnífica obra. La canción de Luna-Ramírez es sólo un homenaje equivalente al de un santuario popular. Pizarnik fue una poeta estimable, pero se la leería de otra manera sin la mediación del suicidio y de la exégesis. En la apoteosis de Pizarnik juega otro elemento, paradójico e irritante: el elogio de la lucidez supuestamente adquirida por la vía de la perturbación mental. Es probable que de todo esto no se hable dentro de una centuria. A nadie le hace falta ya saber que Hölderlin terminó loco cuando se lee: “Un solo día habré vivido como los dioses. Y eso basta”. A juicio de quien esto escribe, la poesía post lugoniana de Storni tendrá mejores lectores que la epigramática de Pizarnik. Con el tiempo, Alfonsina le ganará más fácilmente al mito bio-bibliográfico.

En Nada personal. Todo personal. Obra crítica

Barnacle, 2025

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