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31 mar. 2013

Chuei Yagi [Niigata, 1941]: Tres poemas

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El paraguas de Sakutaro

Una intensa noche de lluvia
una voz llamó desde el jardín.
Era un hombre que lloraba
con un aire distraído
con el rostro borroso
por causa de la sombra de un paraguas.

¿Quién eres? Pregunté.

Con voz triste,
mostrando los dientes blancos
y una picardía en la sonrisa respondió:

Soy Sakutaro Hagiwara, dijo.

No estaba llorando, solo ebrio.
En una taberna del rio Ebigawa
había bebido mucho y no estaba a gusto.

Sube, dije, por un momento.

Cargando su dudosa sombra mojada
asciendió por el corredor de la casa
y sentados, las piernas en cruz,
sin decir palabra, bebimos copiosamente.

La lluvia cae más fuerte, sin cesar.
Entrada la mañana
el borracho Sakutaro duerme y ronca.
A su espalda, el ojo de la serpiente del paraguas,
se abre y se cierra.

Sakutaro Hagiwara (1886-1942), es el fundador de la poesía moderna en Japón.


Primavera y peñas

Mi agitada respiración
no me deja dormir por más que quiera;
en una noche como esta
gatos salvajes mojados
atraviesan las paredes.
Un whisky tibio fluye por el pasillo
creciendo en surco
Las hierbas cercan el jardín
creciendo como agujas.
Parece que no puedo dormir
plop, plop...

Algo cae en el río detrás de mí
-¿Será una estrella?
Unas rocas se sienten solas
otras charlan sin parar
Encima del bosque al margen del río
se aglomeran algunos muertos
aullando un canto con olor a bestia

Los futones y las almohadas vomitan entrañas
algo frío atraviesa crujiendo el Tiempo
Sujetado por la noche de insomnio
¿no puedo hacer otra cosa que
cargar todo el peso de mi propia respiración?
Miro las peñas
¿lo que se oye es la caída de la estrella?
Plop, plop.

Bordeando los párpados de las peñas
la primavera retorna como si nada
Los futones dan saltos mortales
Las almohadas saltan
Los huesos salen del armario para jugar
El sueño está arrastrado por los gatos
y se hunde en el surco del whisky

Plop, plop
El río se lleva lejos
el sentimiento de las peñas
La ciudad acaba de abandonar
la lucha


Corre Kerouac

Un atardecer de otoño
estando de pie en Times Square
acaso yo intentaba cortar en pedazos
un sueño momentáneo
Grandes y tristes
se cruzan los vientos de la bandera de Estados Unidos
y las estrellas vocean

En medio de la animada avenida de los sueños
corre Kerouac
Siguiendo su sombra
una máquina de escribir, echando humo
habla sin parar
¡Plaf! se chocan los taxis amarillos
Desde el grueso brazo de un taxista
me hace guiños la tatuada América

Cada vez que sopla el viento cálido
la tierra se tambalea
Oh lunático
católico místico
vigilante del incendio forestal del Servicio de Silvicultura
Se derrumban las nubes de la cumbre
Una isla optimista da un alarido
lavada fuertemente por el río
¿De dónde he venido caminando?
En esta ciudad hay de todo no hay nada
policías a caballo
muslitos de mujeres

Ay, el dolor me parte la cabeza
Kerouac corre
Un perro corre arrastrando arcoíris y estrellas
Los vaqueros azules huelen a sudor
Alegres mexicanos se desmayan
En este continente también fluyen nubes zen
Los árboles negros susurran
Yo me detengo en Times Square para preguntar
¿Qué es el arcoíris?
Oh Señor; es el aro de los pobres.
Tú, viajero de verano a otoño
sé un madero humilde.



Chuei Yagi [Niigata, 1941], licenciado en artes de la Universidad Nihon, fue director de la revista de poesía Gendaishi Techo y la editorial Shichosha. Actualmente publica la revista Ichiban samui basho y enseña en el Colegio Femenino Universitario de Aoyama-Gakuin. Algunos de sus libros son Kinniku no uta, Yagi Chuei shishu, Kogarashi no do y Kumo no engawa, galardonado con el Premio Hanatsubaki.

Versiones de Harold Alvarado Tenorio sobre traducciones de Akiko Misumi.

Poesía japonesa contemporánea
Arquitrave Nº 46, Cartagena de Indias, Diciembre de 2009
Texto y foto: Arquitrave