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26 jun. 2010

Petronio - El lobo

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Cayo Petronio Árbitro, probable autor del Satiricón, vivió y murió en el siglo I del Imperio. Sobre este escritor no hay más datos que los proporcionados por Tácito. (Anales, libro XVI, capítulos XVII, XVIII, XIX.) Del Satiricón, vasta novela de aventuras, quedan fragmentos en prosa y en verso.


Logré que uno de mis compañeros de hostería —un soldado más valiente que Plutón— me acompañara. Al primer canto del gallo, emprendimos la marcha; brillaba la luna como el sol a mediodía. Llegamos a unas tumbas. Mi hombre se para; empieza a conjurar astros; yo me siento y me pongo a contar las columnas y a canturrear. Al rato me vuelvo hacia mi compañero y lo veo desnudarse y dejar la ropa al borde del camino. De miedo se me abrieron las carnes; me quedé como muerto: Lo vi orinar alrededor de su ropa y convertirse en lobo.

Lobo, rompió a dar aullidos y huyó al bosque.

Fui a recoger su ropa y vi que se había transformado en piedra.

Desenvainé la espada y temblando llegué a casa. Melisa se extrañó de verme llegar a tales horas. "Si hubieras llegado un poco antes", me dijo, "hubieras podido ayudarnos: Un lobo ha penetrado en el redil y ha matado las ovejas; fue una verdadera carnicería; logró escapar, pero uno de los esclavos le atravesó el pescuezo con la lanza."

Al día siguiente volví por el camino de las tumbas. En lugar de la ropa petrificada había una mancha de sangre.

Entré en la hostería; el soldado estaba tendido en un lecho. Sangraba como un buey; un médico estaba curándole el cuello.

PETRONIO: capítulo LXII del Satiricón (Siglo I).


En Antología de la literatura fantástica
Jorge Luis Borges, Silvina Ocampo, Adolfo Bioy Casares
Edhasa Sudamericana

17 jun. 2008

Petronio - Sobre la corrupción de las costumbres

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¿No basta, pues, con que una juventud frenética nos pierda y nos arrastre al oprobio en que su fama se hunde?
¿Será preciso, además, que unos fámulos, manchados todavía de la hez en que nacieron, se ahiten de las riquezas sepultadas en el barro?
Un vil esclavo posee todos los bienes del imperio, y la logia de un cautivo insulta con su lujo al templo de Júpiter y a la antigua morada de Rómulo.
De este modo se sumerge en fango la virtud mientras el vicio despliega a los vientos sus velas victoriosas.


Fragmentos, IV
Versión digital Librodot.com


16 abr. 2008

Petronio - Fragmentos XIX y XX

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La Isla de Delos

 

Esta Delos ahora unida a la tierra con eternos lazos nadaba en otro tiempo en el azuloso mar y empujada de aquí para allá por blandos céfiros bogaba sacudida por sobre las olas.

Pronto la sujetó un dios con doble cadena; de un lado a la alta Gyara, de otro al inmóvil Micono.

 

 

 

Apolo y Baco

 

Apolo y Baco, los dos difunden la luz.

Uno y otro fueron creados por las llamas, uno y otro son hijos de esencia ígnea.

Uno y otro lanzan de su cabellera, Apolo con sus rayos, Baco con los pámpanos de que se corona, un calor que nos abrasa.

El uno disipa las tinieblas de la noche, el otro las tinieblas del alma.

 

14 ene. 2008

Petronio - El hermafrodita

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Allá cuando mi madre me llevaba todavía en sus entrañas, dicen que consultó a los dioses.
- ¿Qué voy a dar a luz? Apolo respondió
- Un hijo. Marte
- Una hija. Juno
- Ni hijo ni hija.
Nací y ¿qué salí? hermafrodita.
- ¿Cuál será la causa de su muerte?
- Las armas - dijo la diosa.
- La horca - dijo Marte.
- El agua - dijo Apolo. Y los tres acertaron.
Un árbol daba su sombra a unas aguas tranquilas.
Trepo al árbol. Yo llevaba espada. Cae la espada; yo sobre ella; mi pie se queda en el ramaje; mi cabeza dentro del agua.
Y hombre, mujer, neutro, muero ahogado, col­gado, atravesado.


13 ene. 2008

Petronio - Exhortación a Ulises

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Abandona tus Estados y boga hacia tierras extrañas, joven héroe.

Una carrera más noble se abre delante de ti. Arrostra todos los peligros; visita las orillas del Ister, allá en los confines del mundo, y las regiones heladas del Bóreas, y el sosegado reino de Canope, y los climas en que renace Febo, y aquellos otros en que termina su carrera.

Rey de Itaca, tú debes descender más grande a esas arenas remotas.