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25 may. 2015

Descarga: Friedrich Hölderlin - Ensayos

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Descarga: Friedrich Hölderlin - Ensayos

Lo reunido en este volumen son todos los ensayos de un autor que no cultivó el ensayo como género, pero que nos dejó en sus papeles testimonios de su reflexión sobre su propia labor poética en trabajos como «Sobre los diferentes modos de poesía», «Sobre el modo de proceder del espíritu poético», etc.

En otros textos, Hölderlin se enfrenta con la obra de los clásicos: «Notas sobre Edipo y Antígona», «Fragmentos de Píndaro», o con temas diversos. Así: «Sobre la religión», «El devenir en el perecer» y otros.

Se incluye igualmente el «Proyecto», que suele subtitularse «el más antiguo programa de sistema del idealismo alemán», que, aunque redactado materialmente por Schelling, parece haberlo sido bajo la inspiración directa de Hölderlin en 1795, y fue copiado por Hegel en 1796.

24 oct. 2014

Descarga: Friedrich Hölderlin - Poemas de la locura (edición bilingüe)

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Descarga: Friedrich Hölderlin - Poemas de la locura (edición bilingüe)

La idea de recopilar y traducir para «Poesía Hiperión» los Poemas de la locura de Hölderlin partió de José María Álvarez. Txaro Santoro, licenciada en Filología Alemana, fue la encargada de recopilarlos y de traducirlos literalmente. José María Álvarez se encargó de la difícil tarea —imposible la llama él en la nota inicial— de verter los poemas a un castellano más poético, más rítmico, que al mismo tiempo se alejara lo menos posible del original. Se decidió, en cualquier caso, publicar junto a la traducción el texto alemán, único medio de poder contrastar la fidelidad de las versiones. La Editorial, posteriormente, resolvió completar el libro con los testimonios que lo encabezan, que fueron traducidos igualmente por Txaro Santoro. Fragmentos de algunos de ellos habían sido dados a conocer por Félix de Azúa en su edición del Empédocles (traducción de Feliu Formosa, Barcelona, 1974), pero la mayoría eran desconocidos para el lector español.

En cuanto a los poemas, aunque también algunos habían sido recogidos en distintas antologías de la obra del poeta, la mayor parte no habían sido traducidos a nuestro idioma ni recopilados excepto en las ediciones alemanas de Obras completas. En la lamentable edición publicada en Barcelona en 1977 con el título de Poesía completa de Hölderlin sólo figuran cuatro de estos poemas. La magnífica versión francesa que Pierre-Jean Jouve, en colaboración con Pierre Klossowski, publicó en 1930 (Poèmes de la folie de Hölderlin) incluía únicamente 29 de los 49 poemas que aquí se publican.

12 mar. 2014

Friedrich Hölderlin - El cementerio

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Pacífico lugar donde la joven hierba verdea,
Donde hombre y mujer yacen y las cruces se elevan,
Donde son conducidos los amigos,
Donde claro cristal relumbra en las ventanas.

Desde el alto resplandor del cielo
De mediodía, hasta la Primavera que en tu silencio se demora,
Nubes espirituales, grises y húmedas,
La hermosura del apacible día, todos sobre ti pasan.

Qué paz en este muro gris
Sobre el que cuelgan los frutos de un árbol;
Ramas negras cubiertas de rocío y de duelo,
Pero que sin embargo muestran en sus frutos la belleza.

Reina una oscura paz en la iglesia
Y el altar es esta noche más recogido,
Brillan aún en él los ornamentos* ,
Canta un grillo en los campos del Verano.

Cuando se escucha allí hablar al sacerdote,
Junto al grupo de amigos
Que acompañan al muerto. ¡Qué intimidad
Y noble espíritu, que la piedad propician!

*Literal: Todavía alberga algunas cosas bellas.


Der Kirchhof

Du stiller Ort, der grünt mit jungem Grase,
Da liegen Mann und Frau, und Kreuze stehn,
Wohin hinaus geleitet Freunde gehn,
Wo Fenster sind glänzend mit hellem Glase.

Wenn glänzt an dir des Himmels hohe Leuchte
Des Mittags, wann der Frühling dort oft weilt,
Wenn geistige Wolke dort, die graue, feuchte,
Wenn sanft der Tag vorbei mit Schönheit eilt!

Wie still ists nicht an jener grauen Mauer,
Wo drüber her ein Baum mit Früchten hängt;
Mit schwarzen tauigen, und Laub voll Trauer,
Die Früchte aber sind sehr schön gedrängt.

Dort in der Kirch' ist eine dunkle Stille
Und der Altar ist auch in dieser Nacht geringe,
Noch sind darin einige schöne Dinge,
Im Sommer aber singt auf Feldern manche Grille.

Wenn einer dort Reden des Pfarrherrn hört,
Indes die Schar der Freunde steht daneben,
Die mit dem Toten sind, welch eignes Leben

Und welcher Geist, und fromm sein ungestört.


En Poemas de la locura
Traducción: Txaro Santoro y José María Álvarez
Imagen: Monumento a Hölderlin en Lauffen am Neckar (Alemania)

19 oct. 2013

Friedrich Hölderling - Si desde lejos...

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Si desde lejos, aunque separados.
Me reconoces todavía, y el pasado,
—¡Oh tú, partícipe de mis penas!—
Significa algo hermoso para ti,

Entonces dime, ¿cómo tu amada espera?
¿En aquel jardín donde nos encontramos
Después de un tiempo terrible y oscuro?
Aquí en los ríos del mundo sagrado.

He de admitirlo, había algo hermoso
En tu mirada, cuando desde lejos
Alegre volviste tu cabeza,
Hombre siempre reservado, de sombrío

Aspecto. ¿Cómo pasaron las horas, cómo
Mi alma pudo estar serena
Ante la verdad de la separación?
¡Sí!, confieso que fui tuya.

¡Es cierto! Me traes a la memoria
Cuanto ya sé y lo escribes
En tus cartas, también
Yo recordaré el pasado.

¿Era primavera? ¿Era verano? El ruiseñor
Entonaba su dulce canto entre pájaros
De arbustos cercanos
Y con sus aromas los árboles nos envolvían.

Los claros caminos, el matorral, y la arena
Sobre la que caminábamos, tornaban más alegres
Y dulces los jacintos
O los tulipanes, el clavel, la violeta.

Entre paredes y murallas verdeaba la hiedra, verdeaba
Una sacra oscuridad de altas alamedas. Tantas
Noches, tantas mañanas allí estuvimos
Hablando de cualquier cosa y mirándonos con gozo.

Resucitaba en mis brazos el joven
Que perdido llegó de los campos,
El que con melancolía me hizo contemplarlos,
Hasta guardar los nombres

De aquellos lugares que tanto amó,
La belleza que sobre la tierra patria florece
O se oculta en sagradas orillas, y desde lo alto

Contemplar es posible hasta donde el mar se pierde
Y nadie quiere estar. Alégrate y piensa
En la que todavía se complace
Porque para nosotros brilló el radiante día,

El que con declaraciones comenzara, entrelazando
Las manos, uniéndonos. ¡Ay de mí!
Fueron hermosos días. Pero
Una triste oscuridad llegó tras ellos.

¡Que muy solo te encuentras en el hermoso mundo
Siempre me aseguras, amado mío!
Mas no sabes...


En Poemas de la locura
Versión de Txaro Santoro y José María Álvarez
Imagen: Louise Keller, Holderlin (1842)



Wenn aus der Ferne

Wenn aus der Ferne, da wir geschieden sind,
Ich dir noch kennbar bin, die Vergangenheit
O du Theilhaber meiner Leiden!
Einiges Gute bezeichnen dir kann,

So sage, wie erwartet die Freundin dich?
In jenen Gärten, da nach entsezlicher
Und dunkler Zeit wir uns gefunden?
Hier an den Strömen der heilgen Urwelt.

Das muss ich sagen, einiges Gutes war
In deinen Bliken, als in den Fernen du
Dich einmal fröhlich umgesehen
Immer verschlossener Mensch, mit finstrem

Aussehn. Wie flossen Stunden dahin, wie still
War meine Seele über der Wahrheit dass
Ich so getrennt gewesen wäre?
Ja! ich gestand es, ich war die deine.

Wahrhafftig! wie du alles Bekannte mir
In mein Gedächtniss bringen und schreiben willst,
Mit Briefen, so ergeht es mir auch
Dass ich Vergangenes alles sage.

Wars Frühling? war es Sommer? die Nachtigall
Mit süssem Liede lebt mit Vögeln, die
Nicht ferne waren im Gebüsche
Und mit Gerüchen umgaben Bäum' uns.

Die klaren Gänge, niedres Gesträuch und Sand
Auf dem wir traten, machten erfreulicher
Und lieblicher die Hyacinthe
Oder die Tulpe, Viole, Nelke.

Um Wänd und Mauern grünte der Epheu, grünt'
Ein seelig Dunkel hoher Alleeen. Offt
Des Abends, Morgens waren dort wir
Redeten manches und sahn uns froh an.

In meinen Armen lebte der Jüngling auf,
Der, noch verlassen, aus den Gefilden kam,
Die er mir wies, mit einer Schwermuth,
Aber die Nahmen der seltnen Orte.

Und alles Schöne hatt' er behalten, das
An seeligen Gestaden, auch mir sehr werth
Im heimatlichen lande blühet
Oder verborgen, aus hoher Aussicht,

Allwo das Meer auch einer beschauen kann,
Doch keiner seyn will. Nehme vorlieb, und denk
An die, die noch vergnügt ist, darum,
Weil der entzükende Tag uns anschien,

Der mit Geständmiss oder der Hände Druk
Anhub, der uns vereinet. Ach! wehe mir!
Es waren schöne Tage. Aber
Traurige Dämmerung folgte nachher.

Du seiest so allein in der schönen Welt
Behauptest du mir immer, Geliebter! das
Weist aber du nicht...



24 ene. 2008

W. F. Hegel - Eleusis - A Hölderlin (agosto 1796)

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En torno a mí, dentro de mí la calma habita -los atareados
con su incansable ansia duermen, proporcionándome la libertad
y el ocio-, gracias a ti, libertadora mía,
¡oh noche! Con un blanco cendal de neblina
cubre la luna la frontera incierta
de las lomas lejanas; amablemente me llama
la clara franja de aquel lago;
se aleja el recuerdo del tumulto monótono del día,
como si hubiera años de distancia entre él y el ahora.
Y tu imagen, querido, se presenta ante mí; tu imagen
y el placer de los días que han huido, aunque pronto los borra
la dulce espera de volver a vernos...
Se me presenta la escena del abrazo
anhelado, fogoso; más tarde las preguntas, el interrogatorio
más profundo, recíproco,
tras cuanto en actitud, expresión y carácter
el tiempo haya cambiado en el amigo...placer de la certeza
de hallar más firme, más madura aún la lealtad de la vieja alianza,
alianza sin sellos ni promesas,
de vivir solamente por la libre verdad y nunca, nunca,
en paz con el precepto que opiniones y afectos reglamenta.
Ahora con la inerte realidad pacta el deseo
que atravesando montes y ríos fácilmente hasta ti me llevó,
pero pronto un suspiro lanza su desacuerdo
y con él huye el sueño de dulces fantasías.

Mi vista hacia la eterna bóveda celestial se alza,
hacia vosotros, ¡astros radiantes de la noche!,
y el olvido de todo, deseos y esperanzas,
de vuestra eternidad fluye y desciende.

(El sentir se diluye en la contemplación;
lo que llamaba mío ya no existe;

hundo mi yo en lo incomensurable,
soy en ello, todo soy, soy sólo ello.
Regresa el pensamiento, al que le extraña
y asusta el infinito, y en su asombro no capta
esta visión en profundidad.
La fantasía acerca a los sentidos lo eterno
y lo enlaza con formas) ...

¡Bienvenidos seáis,
oh elevados espíritus, altas sombras,
fuentes de perfección resplandecientes!
No me asusta... Yo siento que es mi patria también
el éter, el fervor, el brillo que os baña.
¡Que salten y se abran ahora mismo las puertas de tu santuario,
oh Ceres que reinaste en Eleusis!
Borracho de entusiasmo captaría yo ahora
visiones de tu entorno,
comprendería tus revelaciones,
sabría interpretar de tus imágenes el sentido elevado,
oiría los himnos del banquete divino,
sus altos juicios y consejos...

Pero tu estruendo ha enmudecido, ¡oh Diosa!
Los dioses han huido de altares consagrados
y se han vuelto al Olimpo;
¡huyó del profanado sepulcro de los hombres
de la inocencia el genio, que aquí les encantaba!.. .
Tus sabios sacerdotes callaron; de tus sagrados ritos
no llegó hasta nosotros por curiosidad que por amor,
a la sabiduría (tal hay en los que buscan y a Ti te menosprecian) ...

¡Por dominarlas cavan en busca de palabras
que conserven la huella de tu excelso sentido!
¡En vano! Sólo atrapan polvo, polvo y ceniza
en las que no retorna nunca jamás tu vida.
¡Aunque lo inanimado y el moho les contentan
a los eternos muertos!..., ¡los muy sobrios!..., en balde...,
no hay señal de tus fiestas ni huella de tu imagen.
Era para tu hijo tan abundante en altas enseñanzas tu culto,
tan sagrada la hondura del sentimiento inexpresable,
que no creyó dignos de ellos secos signos.

Pues casi no lo era el pensamiento, aunque sí el alma,
que sin tiempo ni espacio, absorta en el pensar de lo infinito,
se olvidó de sí misma y se despierta ahora de nuevo a la conciencia.
Pero quien de ello quiera hablar a otros,
aun con lengua de ángel, sentirá en las palabras su miseria.
Y le horroriza tanto haberlas empleado en empequeñecerlo
al pensar lo sagrado, que el habla le parece pecado
y en vivo se clausura a sí mismo la boca.

Lo que así el consagrado se prohibió a sí mismo, una ley sabia
prohibió a loso más pobres espíritus hacer saber
cuanto vieran, oyeran o sintieran en la noche sagrada:
para que a los mejores su estrépito abusivo
no molestara en su recogimiento ni su hueco negocio de palabras
les llevara a enojarse con lo sagrado mismo, y para que éste
no fuera así arrojado entre inmundicias, para que nunca
se confiara a la memoria, ni tampoco
fuera juguete y mercancía del sofista
vendida igual que un óbolo,
ni manto del farsante redicho, ni tampoco
férula del muchacho piadoso, y tan vacío
quedara al fin que solamente en eco extrañas lenguas
siguieran conservando raíces de su vida.
Porque tus hijos, Diosa, no exhibieron
por calles y por plazas tu honor, sino que avaros
en el santuario de tu pecho lo guardaban.
Por eso no vivías tú en su boca.
Te honraban con su vida. Aún vives en sus hechos.
¡También en esta noche te he escuchado, divinidad sagrada,
a ti, que me revelas a menudo la vida de tus hijos;
a ti, que yo presiento que a menudo eres el alma de sus hechos!
Eres el alto pensamiento, la fe sincera,
que una Deidad, aunque todo se hunda, nunca se desmorona.


Trad.: J. M. Ripalda

En Escritos de juventud, México, Fondo de Cultura Económica, 2003
Aporte de Carmen Blázquez en Factor Serpiente