12 may. 2015

Descarga: David Pringle - Ciencia Ficción - Las 100 mejores novelas


Descarga: David Pringle - Ciencia Ficción -  Las 100 mejores novelas

No creo que haya muchos comentaristas modernos de ciencia ficción mejor calificados que David Pringle para hacer una selección como la que aquí se presenta, con la cual coincido casi plenamente. No puedo afirmar haber leído todos los libros incluidos, pero me sorprendió conocer la mayoría. Durante mi gran período de entusiasmo consideré ilegibles muchos de los «Golden Age classics» [«Clásicos de la Edad de Oro»], tan apreciados en la década del cincuenta, y aunque estoy seguro que la inclusión de obras como las de Robert Heinlein es necesaria para mantener el equilibrio del libro, debo confesar que no logro reconocer sus virtudes. Sin embargo, muchas de las obras escogidas por David Pringle son realmente entretenidas. No pocas están muy bien escritas, y un puñado pertenece a nuestros mejores escritores.

Es indudable que los primeros libros que aquí se mencionan –y también algunos de los últimos– fueron obras seminales tanto para el desarrollo como para el tratamiento de los temas de la ciencia ficción. Encontramos así la sátira política de 1984, la narración posdesastre de La Tierra permanece, las metáforas románticas e irónicas de Crónicas marcianas, el tema de la conspiración paranoica de Amos de títeres y el desastre casual de El día de los trífidos, novelas aparecidas durante los tres primeros años. Aunque en la década del cincuenta hubo ciertos intentos de romper las convenciones narrativas (en Bester, por ejemplo, con el uso brillantemente imaginativo de la telepatía y la teleportación), en lo fundamental, la narrativa de ciencia ficción fue extremadamente convencional, con la excepción de William Burroughs. Puesto que ésta es una selección de narraciones con la extensión propia de una novela, los ejemplos experimentales sólo comienzan a aparecer a finales de la década del sesenta; sin embargo, muchas de las nuevas técnicas narrativas se exploraron ya a mediados de esa década en formas más breves, y es una lástima que algunos de los mejores escritores que han encarado la ciencia ficción y han aportado a ella novedosas y atrevidas técnicas (por ejemplo, Langdon Jones y Harlan Ellison), hayan quedado excluidos por esa razón, mientras otros, como Robert Sheckley, M. John Harrison y J. G. Ballard, no estén representados necesariamente por sus mejores obras. Vale la pena leer las colecciones de relatos breves de Ellison y Sheckley, y quisiera recomendar The Ice Monkey y The Machine in Shaft Ten, de Harrison; The Eye of the Lens, de Langdon Jones, es una notable compilación de ficciones breves, más bien experimentales, y debería citar también The Knights of the Limits, de Barry Bayley, así como su novela El alma del robot.