2 sep. 2014

Aldo Pellegrini: Sobre la contradicción





I

Si extiendo una mano encuentro una puerta
si abro la puerta hay una mujer
entonces afirmo que existe la realidad
en el fondo de la mujer habitan fantasmas monótonos
que ocupan el lugar de las contradicciones
más allá de la puerta existe la calle
y en la calle polvo, excrementos y cielo
y también ésa es la realidad
y en esa realidad también existe el amor
buscar el amor es buscarse a sí mismo
buscarse a sí mismo es la más triste profesión
monotonía de las contradicciones
allí donde no alcanzan las leyes
en el corazón mismo de la contradicción
imperceptiblemente
extiendo la mano
y vivo.


II

Cuando un personaje vestido de negro se arroja a un abismo
otro vestido de rojo sube a un carruaje
he ahí el misterio que no se solucionará jamás
una acción alternativa llena de malignidad
cuando florecen los olivos
fructifican los nuevos sistemas filosóficos
la señora Victoria se hace teñir los cabellos
y los desocupados comentan la frecuencia de los
suicidios entre matemáticos
nadie debe ignorar las bellezas de la vida
la antorcha de los cálculos bancarios
ilumina apenas la idea de la grandeza humana
atropellando a un señor con una flor en el ojal
a un par de enamorados cubiertos de piojos
deliciosos bosques incendiados, ríos desbordantes de
orgullo
atropellando mi amor mi odio mi alegría mi fastidio
corriendo desesperadamente
a la zaga de nada
yo vivo.


En Alta marea. Muestra de la poesía argentina del siglo XX
Selección de Jorge Ariel Madrazo y Julio Salgado
Lima (Perú), 2012
Dibujo: Hermenegildo Sábat