1 nov. 2013

Andy Warhol - Acerca del asesinato de John Lennon




Lunes 8 de diciembre, 1980

Fui andando al local de Halston. Las maniquís se estaban probando la ropa. Fuera había tres limusinas esperándonos. Fuimos al Metropolitan Museum para la cena de inauguración que organizaba Diana Vreeland en nombre del Instituto de la Moda. Había 650 personas y todo eran caras conocidas. Entró alguien y dijo que a John Lennon le habían pegado un tiro. Nadie se lo creía. Llamaron al Daily News para confirmarlo y les dijeron que era verdad. Era terrorífico, nadie hablaba de otra cosa. Le habían disparado a la entrada de su casa.

Cuando llegué a casa, puse la televisión y contaron que le había matado alguien al que le había firmado un autógrafo unas horas antes.

Martes 9 de diciembre, 1980

Las noticias seguían siendo las mismas que las de la noche anterior, fotos de John y antiguos clips. Tuve que llevarme a Archie y a Amos a la oficina porque la gente de Lewis Allen que estaba haciendo mi maniquí tenía que trabajar conmigo (taxi 5$). Cuando llegué me estaba esperando Howdy Doody. Le estoy haciendo su retrato, es uno de la serie Big Myths.

Después de fotografiar a Howdy me senté en la silla de barbero que habían traído los del maniquí. Hicieron la parte de atrás de mi cabeza, me pusieron una peluca. Había dos fotógrafos y Ronnie hacía fotos en tres dimensiones. Prepararon una pasta y me cubrieron las orejas y los ojos con ella. Me dijeron: «Si quieres que te lo quitemos, dame un pellizco». Me estaba poniendo enfermo, estaba costipado, tenía una flema y no podía toser, era horrible. Al fin me quitaron el molde pero se les cayó. Empezaron a decir: «Podemos arreglarlo, podemos arreglarlo». Pero luego dijeron que podían hacer otro y yo les dije: «No, no podéis». Me cubrieron las manos con más pasta de ésa pero, como entraron algunas burbujas de aire, se les escaparon un par de dedos en el intento. Luego hicieron la dentadura. Mientras tanto, llegó Ron Reagan, que acababa de comer con su padre en el Waldorf. Yo estaba tan aislado de todo que no podía ni hablar. Bob le había dado a Doria el día libre.

Ahora trabaja para él, pero no fue a la comida del Waldorf porque Nancy aún no puede soportar la idea de que su hijo se haya casado sin su consentimiento.

Bob estaba muy pagado de sí mismo porque en el número de coleccionista del Daily News con los titulares del «Asesinato de John Lennon» salía un artículo sobre él titulado: «La persona que está detrás de Andy Warhol». Era un artículo muy largo pero muy aburrido.

Estuve oyendo las noticias sobre lo de John Lennon y es terrorífico. Por ejemplo, el otro día, entró en la oficina ese chico llamado Michael que lleva cinco años escribiéndome cartas —alguien debió de abrirle la puerta de abajo—, se acercó a mí, me dio la carta y se marchó. ¿Dónde vive? ¿En una institución mental?

Miércoles 10 de diciembre, 1980

Los periódicos todavía hablan de Lennon. El que le mató era un artista frustrado. Sacaron el póster de Dalí que tenía colgado en una pared de su habitación. Siempre entrevistan a los porteros, a los antiguos profesores y gente por el estilo. El muchacho dijo que el demonio le había obligado a hacerlo. John era muy rico, dicen que ha dejado una fortuna de 235 millones de dólares.

Todavía sigue el «velatorio» en el Dakota. Parecía tan extraño… No sé qué se creerá esa gente que está haciendo.

Domingo 14 de diciembre, 1980

Yo estaba en un taxi con un chófer negro durante los diez minutos de silencio que se habían acordado para rezar por el alma de John. El tenía puesta una emisora negra. Hicieron diez minutos de silencio y el disc jockey dijo: «Todos nosotros estamos ahí arriba contigo, John», y el taxista se rió y dijo: «Yo no, tío, yo estoy aquí abajo». Cambió de emisora y en la que puso (risas) estaban hablando del silencio.


En Diarios de Andy Warhol
Edición de Pat Hackett
Traducción: José Aguirre & Isabel Núñez
Imagen: John Lennon por Andy Warhol