2 abr. 2013

Juan Carlos Onetti - El gato



Juan Carlos Onetti @Onetti.net


Estaba cansada de esperar pero el hombre llegó puntual y lo vi sonreírme con timidez, el primer nombre. Me dijo que era Él y repitió en voz baja, como si lo dibujara o moldeara, el montón de circunstancias que nos habían separado. Yo deseaba creerle, pero él no era Él. Gemelos, hermanos mellizos me obligué a pensar. Pero Jesús nunca había tenido hermanos, este Jesús mío.

 Me besó cariñoso y sin presión y el brazo en la espalda me hizo creer por un momento. Inicié un tanteo:

 — ¿Cómo te fue en Londres?

 — Bien; por lo menos me parece. Con esas cosas nunca se puede estar seguro —  me miró sonriendo.

 — Más importante —  dije —  es saber si te acuerdas de la fiesta de despedida. Del epílogo, quiero decir.

 Me miró burlón y dijo:

 — ¿Es una pregunta?  Bien sabes, y lo volverás a saber esta noche, que no podía olvidar. Recuerdo tus palabras sucias y maravillosas. Puedo repetirlas, pero...

 — Por dios, no, —  casi grité y la cara se me encendió.

 — No soy tan bruto. Era un juego, una amenaza cariñosa.

 Frente a las dos botellas sonrió, burlándose. Una era de vino rojo, la otra de blanco.

 — A esta hora, y como siempre, un vaso de blanco.

 Él prefería así, Él hubiera dicho las mismas palabras.

 Bebimos y después caminamos, recorriendo la casa. Este él andaba lento, casi sin mirar a los costados y se detuvo en la puerta del dormitorio.

 Miraba la cama, sonreía, me puso un brazo sobre los hombros, me pellizcó la nuca y, como siempre, me puse caliente y húmeda.

 Entre sábanas, viéndolo desnudo, sintiendo lo que sentía, supe que él no era Él, no era Jesús. En la cama ningún hombre puede engañar a una mujer. Pero después del jadeo y el cigarrillo, dijo:

 — Bueno. Vamos a mirar el Van Gogh. Sigo creyendo que es falso, que hiciste una mala compra para la galería.

 Lo mismo, iguales palabras, me había dicho Jesús antes de viajar a Londres. Y sólo Él y yo estábamos enterados de la compra clandestina del Van Gogh.



En Cuentos completos
Imagen: http://www.onetti.net/