No les hablamos
de la Ley a las flores
de primavera,
pero caen y se esparcen
y regresan al polvo.
Como el rocío
se extinguen los fantasmas.
¿Y si pensáramos
en la luz de un relámpago?
Eso es uno mismo.
La luna llena,
la hoja de una espada
y luego nada.
Pero al alba es la luna
la hoja de una espada.
Mi espíritu no puede responder cuando llamas.
Si lo hiciera estaría robándote la vida
Sigue escribiendo
las profundas cuestiones
en que te duermes.
Cuando al fin te despiertes
tú también te habrás ido.
Anda pues, anda:
arrodíllate y reza.
—Y dime: ¿para qué?
Si mañana es ayer.
Son silenciosas
las flores y el silencio,
es silencioso
el espíritu: flor
del mundo que se abre.
Ikkyu Sojun (1394-1481
Un puñado de poemas
Traducción Aurelio Asiain
Kioto, marzo 2010
.


0 Comentarios:
Publicar un comentario