Dado en la Meca. - 55 versículos
En nombre del Dios clemente y misericordioso
La hora se acercó, y la LUNA se partió en dos;
Pero los infieles, aun viendo en ello un milagro, se apartan y dicen: Es una magia continua.
Y han tratado estas advertencias de mentiras: han seguido sus apetitos; pero todo está fijado invariablemente.
Sin embargo, se les ha hecho oír relatos en los que había para sobrecogerse de terror.
Ésta es la sabiduría suprema; pero las advertencias no les sir ven de nada.
Déjalos, pues, ¡oh Mahoma! El día en que el ángel encargado de llamar a todos los hombres3 les llame a algo horrible,
Con los ojos bajos saldrán de sus tumbas, semejantes a las langostas dispersas,
Corriendo con precipitados pasos cerca del ángel que les ha llamado. Entonces los incrédulos dirán: He aquí el día difícil.
Antes de ellos, el pueblo de Noé trató la verdad de impostura; trató a nuestro servidor (Noé) de embustero. Se decía: Es un poseído, fue rechazado.
El (Noé) exclamó, dirigiéndose a su Señor: Estoy oprimido; ven en mi auxilio.
Abrimos las puertas del cielo con el agua que caía a torrentes;
Llenamos la tierra de fuentes, y el agua del cielo se unió al agua de las fuentes, según la sentencia dictada de antemano.
Nosotros lo llevamos (a Noé) en un barco hecho con planchas y clavos.
Bogaba en nuestra presencia. Era una recompensa debida a aquel con el cual se había mostrado ingrato (incrédulo).
Hemos hecho de él un signo de advertencia. ¿No hay nadie que reflexione?
Pues bien: ¿cuáles han sido nuestro castigo y nuestras ame nazas?
Hemos hecho el Corán fácil de entender propio para servir de amonestación. ¿No hay nadie que reflexione?
Ad ha tratado la verdad de impostura. Pues bien: ¿cuáles han sido nuestro castigo y nuestras amenazas?
Enviamos contra ellos (los aditas) un viento impetuoso en un día nefasto, soplando sin descanso.
Levantaba a los hombres como pedazos de palmera arrancados con violencia.
Pues bien: ¿cuáles han sido nuestro castigo y nuestras amenazas?
Hemos hecho el Corán fácil de entender propio para servir de amonestación. ¿No hay nadie que reflexione?
Los temuditas han tratado de mentiras nuestras amenazas.
¿Escucharemos a un hombre como nosotros?, decían; en verdad, seríamos sumidos en el extravío y en la locura.
¿Las advertencias del cielo le serían dadas a él solo de entre nosotros? No, es un impostor insolente.
Mañana sabrán quién de nosotros era el impostor insolente.
Les enviaremos una hembra de camello como tentación; espiaremos sus pasos, y tú, Saleh5, ten paciencia.
Anúnciales que el agua de la cisterna debe ser repartida entre ellos y la camella, y que sus raciones de agua deben seguirse alternativamente.
Los termuditas llamaron a uno de sus conciudadanos, y él sacó un sable y mató a la camella.
Pues bien: ¿cuáles han sido nuestro castigo y nuestras ame nazas?
Enviamos contra ellos un solo grito del ángel y ellos pasaron a ser como briznas de paja seca que se mezclan con barro.
Hemos hecho el Corán fácil de entender propio para servir de amonestación. ¿No hay nadie que reflexione?
Y el pueblo de Loth trató las amenazas de mentiras.
Enviamos contra este pueblo una tormenta de piedras. Sólo salvamos a la familia de Loth al amanecer.
Esto era un favor de nuestra parte; así recompensamos a todo el que es agradecido.
Él (Loth) los amenazaba con nuestra violencia; pero ellos se pusieron a poner en duda las amenazas.
Querían abusar de sus huéspedes; les hemos quitado la vista, y dijimos: Sufrid mi castigo y mis amenazas.
Al día siguiente les sorprendió un castigo que pesaba de continuo.
Probad mis castigos y mis amenazas, decíamos.
Hemos hecho el Corán fácil de entender propio para servir de amonestación. ¿No hay nadie que reflexione?
Y la familia de Faraón tuvo también advertencias.
Y trataron de mentiras todos nuestros milagros. Les sobrecogimos, pues, como sobrecoge el Fuerte, el Poderoso.
Y vuestros incrédulos, ¡oh naturales de la Meca! ¿valen más que aquéllos? ¿O es que tenéis privilegio de inmunidad en las Escrituras?
Dirán: ¿Estamos en gran número ayudándonos unos a otros?
Pronto será dispersado ese gran número; todos volverán la espalda.
La hora del juicio será su cita. ¡Oh, cuán dolorosa y amarga será la hora!
Los culpables están sumidos en el extravío y en la locura.
El día en que sean arrastradas sus frentes por el suelo en el fuego del infierno, se les dirá: Soportad el contacto del infierno.
Hemos creado todas las cosas según cierta medida.
Nuestra orden no era más que una sola palabra, rápida como un abrir y cerrar de ojos.
Hemos exterminado pueblos semejantes a vosotros. ¿No hay nadie que reflexione?
Todo lo que hacen está consignado en este Libro.
Toda cosa pequeña y grande, todo está escrito en él.
Los justos habitarán en medio de jardines y de corrientes de agua;
En la mansión de la verdad, cerca del Rey poderoso.
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