20 sep. 2008

Edgar Bayley - Los escalones





El señor Abidías subió los escalones de aquella casa de la calle Conde de Lage. Es aquí, se dijo. Hace veinticinco años fui muy feliz en este lugar. Se detuvo un instante. Miró a los costados. Un jardín arbolado, altas hierbas, plantas sin podar. Todo está igual. Una escalera empinada, larguísima. Los escalones de piedra están gastados en el centro. Yo he subido otras veces esta escalera. En otro tiempo la escalera daba a una sala amplia. Allí estaban las muchachas, esperando. Ahora la escalera se interrumpe bruscamente.



Obra poética
Buenos Aires, Corregidor, 1976