27 sep. 2008

César Bruto - El prínsipe Hamlet o sea El loco de dinamarcA


 

(Novelisasión básica de la linda y hermosa obra)

1. En un lugar de dinamarcA, de cuyo nombre no hase falta acordarse, vibía hase miles y miles de ánios un prínsipE de nombre Hámlet, el cual estaba lo más contento en companía de su padrE y su madrE, esperando la hora de quedar heredero y subir arriba del tronO como manda la leY.

2. Pero un día vino la desgrasia a desparramar la semilla de la trajedia por aquel paíX: ¡el rey fue encontrado completamente muerto en el jardín, con lo cual el prínsipe Hámlet quedó huérfano de padrE y hijo único de madrE viuda! Y como las desgrasias nunca vienen solas, apenas pasaron 2 meses del lutuoso acontesimiento, ¡páfate que se casa la reina viuda con un hermano del rey muerto, o sea con su cuniado, o, mejor dicho, con el tío del prínsiperederO...

3. El asombro, la ira, la desmoralisación, el espanto y la fiebre de Hámlet eran tan grandes que no le cabían en el cuerpo, como se dise. -¡Cómo! -disen que desía el triste príncipe-. ¡Resulta que mi madre que juraba quererlo a mi viejo para toda su vida, apenas se muere el tipo se sale casando con ese degenerado de porquería..! ¡Ha, si es para venirse loco de la cabesa!

4. Así andaba el pobre desgrasiado (sin ofender), cuando una noche se le presenta el viejo rey muerto, pero en forma de espetro o fantasmA, ques la única manera legal que puede salir un muerto de noche. Y encontrándose con Hámlet, el espetro padrE le dijo lo siguiente: "Te tengo que contar algo gordo, hijo mío: resulta de que a mí me asesinaron endemientras dormía en el jardín, poniéndome un veneno en la oreja, y quel miserable, canália, bandido, crápula y sinvergüensa que cometió ese crímen es nada menos que tu tío, el porcachún que se casó con tu madre, o sea mi propia viuda..."

5. Hámlet estuvo a punto de morirse al conoser la notisia. Pero no se murió y pudo seguir escuchando las palabras del destacado espetro: -Quiero de que vos me vengués, Hanlesito, hijo mío... A ese osurpador lo tenés que dar un escarmiento...

-¡Ho, sí padrE, te lo juro por la luz que me alumbra! ¡A esos 2 canálias los voy a traspasar de punta a punta!

A lo cual le corrijió el fantasma: "No, Hámlet, no! A tu madre la tenés que respetar, dejándola vibir, porque yo quiero que sufra mucho, pero que nunca muera... ¡Al que tenés que liquidar es al perro de mi hermano!", y después de desir tales y cuales palabra, el espetro sesfumó, dejando al pobre Hámlet en un estado de postración, decaimiento y debilidá insuperable.

6. Desde aquel día, el jóben prínsipe enpesó a haserse el loco, no sólo para pasarla bien, sino para que nadie le liebara el apunte y lo dejaran tranquilo endemientras preparaba su vengansa. Endemientras, para pasar el tiempo, el muchacho siguió afilando con la ofeliA, una presiosa jobensita de los alrededores, la cual era hija de un tal poloniO (destacado olfa del rey) y hermana de un muchacho laerteS, muy amigo de Hámlet y contenporáneo del mismo.

7. El asunto con la ofeliA marchaba mitá bien, porque la muchacha sentía el romanse con Hámlet, y mitá mal, porque tanto el padre como el hermano le desían que el prínsipe era un loco de la gran flautA, que no le convenía como marido y que nunca más la querían ver conversando con él y menos que resibiera regalitos por más prinsipescos que sean. Con ese motivo se disen varias cosas, y la obra sigue adelante.

8. Un día, resulta que vienen unos artistas de teatro a dinamarcA, y entonses Hámlet los contrata para dar una funsión con una obrita que él mismo escribe, la cual obra cuenta el caso de un rey questando durmiendo en el jardín de su casa lo matan poniendolé veneno en la oreja; y el que lo mata es su hermano en combinasión con la propia esposa del asesinado... ¡Flor de indirecta para el reY! ¿No?

Al presentarse la obrita adelante de todos los del palasiO, el reY se pone pálido como un esqueleto y se va a su piesa desconpuesto, quedando entonses Hámlet convensido de quel tipo es el criminal sin vuelta de hoja. Muy enojada, la reina manda buscar a su hijo para desirle de que sestá portando muy mal de conducta al dar esos dolores de cabesa a su tío el reY, pero entonses Hámlet se chincha y le canta unas cuantas frescas a su madrE, refregándole por la cara todas las chanchadas que hiso, ya sea complicándose con el criminal y después casándose con ese mostruo... En mitá de la discusión, Hámlet se da cuenta que hay alguien escondido atrás de una cortina, y lo ensarta con la espada pensando ques el rey, pero al mirar la cara del muerto sencuentra con poloniO, el papá de la ofeliA su noviesita linda, y de laerteS el jóben amigo de su corasóN.

Como si todavía fuera poco lo que pasa, resulta que la ofeliA se viene loca al saber la muerte de su viejo, y un día que sale a cosechar flores se refala serca del río y se haoga como si estuviera sana. Enseguida se hase el entierro, adonde viene Hámlet y su amigo horasiO, y allí tiene un canbio de palabras con el hermano de la ofeliA, por cuestiones del momento, y los 2 se quedan resentidos el uno contra el otro y vesiversa.

9. El rey criminal y desaforado lo quiere matar a Hámlet y entonses hase un canpeonato despadA entre susodicho y laerteS, dándole al hermano de la ofeliA una espada envelenada en la punta, o sea en el lugar más peligroso para el contrario. Todo el mundO se presenta a mirar el encuentro amistoso, y los 2 jóbenes muchachos se tiran espadasos sin tocarse, porque ambos 2 son inteligentes, no sólo en la cuestión de tratar de pinchar al contrario sino en sacar el cuerpo cuando viene la punta enemiga, lo cual tamién es un artE, y lo mismo pasa en el boseO, adonde además de ser buen pegador el tipo tiene que saber esquivar las tortas rivales en todos sus aspebtos.

10. Hámlet y laerteS están dale que dale ¡chas, chas, chas! con sus sendas espadas, hasta que una desas laerteS le pega un pinchasito envenenado al pobre prínsipe de dinamarcA, el cual dándose cuenta de que la espada de su amigo tiene punta afilada se la quita y le mete una cuchillada más bien grande que chica... En ese momento, la reina madre pega un grito disiendo: "Estoy envenenada, estoy envenenada".

11. ¿Lo qué había pasado? Había pasado de quel rey granuja, por no desir otra cosa, puso veneno en una copa de vino para darle a Hámlet si el muchacho ganaba el canpeonato de espada, y no sabiendo nada la reina del asunto, se tomó el vino y reventó como se meresía por chancha... Antes de morirse, laerteS le cuenta a Hámlet lo de la espada envenenada, disiéndole que la idea fué del rey miserable... Y entonses ni corto ni peresoso, Hámlet se tira contra su altesA reaL y lo traspasa de lado a lado... con lo cual queda muerto laerteS, queda muerto el reY, queda muerta la reinA y el hijo del reY tamién...

12. Al ver semejante estropisio el amigo de Hámlet, o sea horasiO, tamién quiere matarse, pero el prínsipe hase un esfuerso y le dise estas presiosas y últimas palabras: -No... vos no te matés, horasiO... Vos te... tenés que quedar... vibo para... escribir esta historia... para que la polisíA sepa... la verdá... toda la verdá... y nada más que la verdá... del asunto... y no sea que salgan... condenando a algún inosente... ¡Adiós horasiO!

A lo cual el jóben horasiO le contestó: -¡Adiós, adiós, querido prínsipe...!