31 ago. 2008

Marco Aurelio - Inasibles


Las cosas están de alguna manera tan veladas que pareció a no pocos filósofos, y no a unos cualesquiera, que son inasibles, incluso los propios estoicos opinan que son difíciles de asir. Cualquier aquiescencia nuestra está sujeta a cambio. ¿Dónde está el infalible? Acércate después a los objetos concretos como a algo perecedero, de poco valor y susceptible de ser propiedad de un canalla, una puta o un pirata. Tras eso aproxímate a las conductas de tus congéneres, que son soportables a duras penas incluso la del más agraciado, por no hablar de que con dificultad se soporta uno a sí mismo. Por tanto en tales tinieblas, en tal basura, en tan gran flujo, ¿qué es lo que hay que estimar especialmente o puede sin más tomarse en serio de la realidad, del tiempo, del movimiento, de lo que se mueve? Ni siquiera lo intuyo. Por el contrario hay que esperar con ánimo la descomposición natural y no desesperar en la demora, es más, descansa en los siguientes preceptos: uno, no me ocurrirá nada que no es conforme a la naturaleza del todo; dos, me es posible no hacer nada contra mi dios y espíritu, porque no hay quien me obligue a ir contra él


Meditaciones 5.10