29 mar. 2008

Walter F. Otto - El milagro del canto y del habla, 7 [1928] *




... nuestros poetas testimonian a menudo expresamente que sus palabras no nacen de ellos mismos; que es como si un ser más elevado hablara a trvés de ellos o les inspirara las palabras, o que un tonar musical los invadiera de una manera inexplicable y los impulsara a la creación poética, pues son oyentes antes de que ellos mismos empiecen a hablar.

Escucha [el poeta como oyente] desde un susurro que siempre lo llama, que él experimenta como si su palabra consonara perfectamente con él**. Y lo que se ha conformado de este modo (...) es el sagrado anuncio tonal, a partir del cual creemos percibir inmediata (...) la voz de lo divino que en ella vive.


(*) Madrid, Ediciones Siruela, 2005

(**) ¡Oh, Gran Más Allá, ph, la aguda llamada luz de tu flauta!/ (...)/Tu lengua es conocida a mi corazón como si fuera realmente la mía. (Rabindranaz Thakur: El Jardinero, poema V. Poesía y Prosa Popular, Madrid, Ediciones Busma, 1984).

Transcripto de Juan Miguel Domínguez Prieto, Antología viva y confidente de la inspiración -Los poetas del silencio-, Madrid, adamaRamada, 2006