2 mar. 2008

Rene Char - Maurice Blanchot, nos hubiera gustado no responder




Nos hubiera gustado no responder más que a preguntas mudas, a preparativos de movimiento. Pero se produjo esa imprevista y fatal transgresión...

El infinito irresuelto e incomprendido: un todo establecido que accede y no accede, como la muerte, como un lugar otro que en el aire cautivo recitase un fuego.

Se acerca el tiempo en que sólo aquello que supo permanecer inexplicable podrá requerirnos.

Arrojar el porvenir a la altura de uno mismo para que se mantenga un sufrimiento resistente, para que se despliegue un humo.

Despliegas, tierra, tus irresistibles rechazos. ¡Has molido, sepultado, rastrillado! Aquello que recusamos, cuya desvergüenza nos paraliza, no obtendrá de ti prórroga.

La noche en que la muerte nos recibirá será plana y sin tacha; al convertirse el poco de siroco que antaño distribuyeron los dioses en un soplo fresco, distinto de aquel que -el primero- había nacido de nosotros.

Mantuvo la rosa en la cima hasta el final de las protestas.


El desnudo perdido

Prólogo de Albert Camus
Trad.: Jorge Riechmann
Madrid, Hyperion, 1995