18 jun. 2007

Claudio Eliano - Historia de los animales - Libro VIII, 7



Megástenes me ha hecho saber que, en el Mar Índico, vive un pez invisible en vida, quizá porque habita en las profundidades, pero que sube a la superficie a su muerte. Quien lo toque se desmaya en un primer momento, para morir a continuación.

Si alguien pone el pie encima de una serpiente acuática, aunque no reciba ninguna mordedura, pierde la vista sin remedio, según afirma Apolodoro Acerca de animales venenosos, porque sostiene que con el mero contacto se produce la corrupción; por cierto que a quien trata de curar o de cuidar al moribundo, sea como sea, le salen llagas en las manos, tan sólo por haber tocado a quien pisó a una de esas serpientes. Aristóxeno narra que, cierta vez, un hombre dio muerte a una víbora con la mano y, a pesar de no haber recibido ninguna mordedura, perdió la vida; también agrega que la túnica que ese hombre vestía al matar al reptil se pudrió al cabo de poco tiempo.

Buenos Aires, Ediciones Nuevo Siglo, 1997