6 abr. 2007

Thomas Bernhard: Así en la tierra como en el infierno

El día de los rostros
Mañana es el día de los rostros.
Se alzarán como el polvo
y despedazarán entre sus risas.
Mañana es el día de los rostros que cayeron
en la tierra de las papas. No puedo negar
que soy culpable de la muerte de sus retoños.
¡Soy culpable!
Mañana es el día de los rostros que portan
en su frente mi martirio,
que poseen mi obra de cada día.
Mañana es el día de los rostros que como la carne
bailan sobre la tapia del camposanto,
mostrándome el infierno.
¿Por qué he de ver el infierno? ¿Es que no hay otro
camino
hacia Dios?
Una voz: ¡No hay otro camino! Y éste
lleva por el día de los rostros,
lleva a través del infierno.




Der Tag der Gesichter
Morgen ist der Tag der Gesichter. Sie werden
sich erheben wie Staub
und in Gelächter ausbrechen.
Morgen ist der Tag der Gesichter, die in
die Kartoffelerde gefallen sind. Ich kann
nicht leugnen, daß ich
an diesem Sterben der Triebe schuidig bin.
Ich bin schuldig!
Morgen ist der Tag der Gesichter, die meine Qual
auf der Stirn tragen,
die mein Tagwerk besitzen.
Morgen ist der Tag der Gesichter, die wie Fleisch
auf der Kirchhosfmauer tanzen
und mir die Hölle zeigen.
Warum muß ich die Hölle sehen? Gibt es keinen anderen Weg
zu Gott?
Eine Stimme: Es gibt keinen anderen Weg! Und dieser Weg
führt uber den Tag der Gesichter,
er führt durch die Hölle.



Auf der Erde und in der Hölle (Así en la tierra como en el infierno)
Salzburgo, Otto Müller, 1957