11 abr. 2007

René Char: El perro de corazón

En la noche del tres al cuatro de mayo de 1968 el rayo al que tan a menudo yo había mirado con envidia en el cielo me estalló dentro de la cabeza, ofreciéndome, sobre un fondo de tinieblas mías propias, el rostro aéreo del relámpago tomado de la tormenta más material que cupiese imaginar. Creí que la muerte venía, pero una muerte en la que, colmado por una comprensión sin precedentes, me quedase un paso que dar antes de adormecerme, antes de ser devuelto en dispersión al universo de siempre. El perro de corazón no había gemido.

El rayo y la sangre, lo aprendí, son una y la misma cosa.


El perro de corazón en El desnudo perdido
Traducción y notas Jorge Riechmann
Madrid, Poesía Hyperión, 1989