11 abr. 2007

René Char - Dos poemas de "La pared y la pradera"

Hombre pájaro muerto y bisonte moribundo

Largo cuerpo que tuvo el entusiasmo exigente,
Ahora perpendicular al bruto herido.

¡Oh sacrificado sin entrañas!
Sacrificado por aquella que fue todo y, reconciliada, muere;
Él, bailarín de abismo, espíritu, siempre redivivo,
Pájaro y fruto perverso de magias cruelmente salvado.

(Lascaux, I)


El toro

Nunca es de noche cuando tú mueres
Cercado de tinieblas que gritan,
Sol de dos puntas semejantes.

Fiera de amor, verdad en la espada,
Pareja que se apuñala única entre todos.



Traducción: Javier Zugarrondo
En Los matinales seguidos por La palabra en archipiélago
Córdoba (Argentina), Alción Editora, 1998