11 abr. 2007

René Char - Centón (Traducido por Javier Zugarrondo)

¿Buscáis mi punto débil, mi fallo? ¿Su descubrimiento os permitirá tenerme a vuestra merced? ¿No ves, agresor, que soy un cedazo y que vuestro menguado cerebro se seca entre la espiración de mis rayos?

No tengo ni calor ni frío: gobierno. Sin embargo, no acerquéis demasiado la mano al cetro de mi poder. Él hiela, quema... Alteraríais su sensación.

Amo, capturo y restituyo a alguien. Soy dardo y abrevo de luz al prisionero de la flor. Tales son mis contradicciones, mis servicios.

En aquel entonces sonreía al mundo y el mundo me sonreía. En aquel entonces que nunca fue y que leo en el polvo.

Quienes miran sufrir al león en su jaula se pudren en la memoria del león.

A un rey a quien da alcance un corredor de quimera le deseo la muerte.



En Les matinaux (Juega y duerme)
Los matinales, seguido por La palabra en archipiélago, Córdoba (Argentina), Alción Editora, 1998