A CLOE
Vitas inuleo...
Me huyes, oh Cloe, igual que el cervatillo
que por monte fragoso
a su asustada madre va buscando
con miedo de la selva y de sus brisas.
Espántase si agita en la maleza
las leves hojas, juguetón, el viento;
y si el verde lagarto,
entre zarzas oculto, las remueve,
el corazón del cervatillo tiembla
y tiemblan sus rodillas...
mas yo, Cloe, tratarte no pretendo
como tigre cruel o león Libio.
Deja, pues, a tu madre;
que ya en sazón estás para un esposo.
Horacio, Odas - Epodos
Trad.: Bonifacio Chamorro
Madrid, Espasa Calpe, 4ª edición, 1973
Carteles
-
Calle Corrientes, Buenos Aires


0 Comentarios:
Publicar un comentario