Horacio: Oda XXIII

4 de abril de 2007 ·

A CLOE

Vitas inuleo...



Me huyes, oh Cloe, igual que el cervatillo
que por monte fragoso
a su asustada madre va buscando
con miedo de la selva y de sus brisas.

Espántase si agita en la maleza
las leves hojas, juguetón, el viento;
y si el verde lagarto,
entre zarzas oculto, las remueve,
el corazón del cervatillo tiembla
y tiemblan sus rodillas...

mas yo, Cloe, tratarte no pretendo
como tigre cruel o león Libio.
Deja, pues, a tu madre;
que ya en sazón estás para un esposo.

Horacio, Odas - Epodos
Trad.: Bonifacio Chamorro
Madrid, Espasa Calpe, 4ª edición, 1973

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