6 abr. 2007

Henri Michaux - Recuerdo

Parecida a la naturaleza, parecida a la naturaleza, parecida a la naturaleza,
A la naturaleza, a la naturaleza, a la naturaleza,
Parecida al plumón,
Parecida al pensamiento,
Y también de algún modo parecida al globo terráqueo,
Parecida al error, a la dulzura, a la crueldad,
A aquello que no es cierto, no vaciles, a la cabeza de un clavo hundido,
Al sueño que nos vence tanto más cuanto uno está ocupado en otra parte,
A una canción en lengua extranjera,
A un diente que sufre y permanece vigilante,
A la araucaria que extiende sus ramas en un patio,
Y que compone su armonía sin presentar la cuenta y no ejerce la crítica de arte,
Al polvo que hay en verano, a un enfermo que tiembla,
Al ojo que pierde una lágrima y de este modo se lava,
A nubes que se superponen, reducen el horizonte, pero hacen pensar en el cielo.
A las luces de una estación de noche, cuando uno llega, cuando uno ignora si todavía habrá trenes.
A la palabra hindú, para aquel que nunca estuvo allí donde se la encuentra en todas las calles,
A lo que se cuenta de la muerte,
A una vela en el Pacífico,
A una gallina bajo una hoja de banano, una tarde en que llueve,
A la caricia de una gran fatiga, a una promesa a largo plazo,
Al movimiento que hay en un hormiguero,
A un ala de cóndor cuando la otra ala ya está en la vertiente opuesta de la montaña,
A mezclas,
A la médula al mismo tiempo que a la mentira,
A un joven bambú al mismo tiempo que al tigre, que aplasta al joven bambú,
Parecida a mí por último,
Y más aún a lo que yo no soy.
By, tú que eras mi By...

Ecuador, 1929


Versión de Raúl Gustavo Aguirre
En Poetas franceses contemporáneos
Buenos Aires, Ediciones Librerías Fausto, 1974


factor serpiente