14 abr. 2007

Henri Michaux - Pinturas (selección de Carmen Blazquez)


Quién es él

Nacido el 24 de mayo de 1899. Belga, de París. Le gustan las fugas. Marinero a los 21 años. Atlántico Norte y Sur. Repatriado enfermo. Más tarde, viajes por el Amazonas, por el Ecuador, por la India, por China. Está y se querría ver en otra parte, esencialmente en otra parte, otro. Lo imagina. Es preciso que lo imagine.
Sus libros:
Qui je fus, Ecuador, Un barbare en Asie, Plume, La nuit remue le han hecho pasar por poeta. Pinta desde hace poco.

El desplazamiento de las actividades creadoras es uno de los más extraños viajes al interior de sí que pueda hacerse. Extraña descongestión, adormecimiento de una parte de la cabeza, la habladora, la escribiente ( parte, no, sistema de conexión más bien). Uno cambia de apartadero cuando se pone a pintar. La fábrica de palabras (palabras-pensamiento, palabras-imagen, palabras-emoció n, palabras-motricidad) desaparece, se anega vertiginosamente y tan simplemente. Deja de estar. El brote se detiene. Noche. Muerte local. No más ganas,no más apetito parlante. La parte de la cabeza que en ello se hallaba más interesada se enfría. Es una expreiencia sorprendente.
Extraña emoción, también cuando recobramos el mundo por otra ventana. Como un niño, hay que aprender a andar. No sabemos nada. Nuevas dificultades. Nuevas tentaciones. Todo arte lleva su propia tentación y sus regalos. Tan sólo hace falta dejar venir, dejar hacer. Michaux, por ahora, pinta curiosamente sobre fondos negros, herméticamente negros. Lo negro es su bola de cirstal. Tan sólo de lo negro ve salir la vida. Una vida totalmente inventada.

H.Michaux, 1939

CABEZAS

Cuando empiezo a extender pintura sobre el lienzo, habitualmente aparece una cabeza monstruosa.. .

Ante mí, como si no fuese mía...
A veces soportada por ínfimos tallos que nunca han sido un cuerpo; alimentada de sí misma, de mi inmensa pena más bien, sí, sí, pena de no sé muy bien qué, pero en la que tuvo parte una época, tres épocas ya, y todas ellas tan malas, tan ricas en derrotas, en banderas desgarradas, en mezquindades, en ideales de pacotilla, en arte de vivir para bestias, tan exasperantes, tan exasperadas, y tan, y tan, y tan... Por todos estos "tan" es por lo que salieron estas cabezas que entre todas hacen una, una sola que berrea de rabia o que, taciturna y gélida, contempla el destino.

Ante mí como si no fuesen mías...
Salidas de la obsesión, del abdomen de la memoria, de mis subsuelos, del subsuelo de una infancia que no ha tenido bastante con lo que tuvo y a la que tres siglos de vida, ahora,no satisfaría, tanto es lo que necesitaría, tanto es.
Nacidas en los días de lluvia y bajo los techos bajos y del pataleo de las tareas por hacer que nunca estarán hechas, y del presentimiento de un futuro de pelmazos que se aproxima y de "minus habens" cabezones. Venidas de los órganos mal dormidos de un cuerpo cargado de veneno, de hambre, de torpor, de secuelas y de las arterias estrechas de mis antepasados. Magulladas por la amargura y los golpes de la humillación, o miserable fanal de mi voluntad de oposición.

Ante mí,puede que no mías...
Vinivendo de lejos, S.O.S. lanzados al espacio por millares de desgraciados desamparados, aullando, quejándose, gritando desesperadametne hacia nosotros tan sordos; formando sin provecho la gran familia de los que sufren.

Ante mí, sin saberlo...

Soportadas sin tregua por las olas ínfimas del vivo resplandor de los seres que se debaten. -Sus penas, sus muecas, sus angustias al punto televisadas por todas partes...

Ante mí...
atracando tumultuosamente en mi habitación solitaria. Ante mí en un gran silencio que sufre o me espanta y lucha secretamente por mi autonomía.