6 abr. 2007

Henri Michaux - Clown

Un día,
Un día, tal vez pronto.
Un día arrancaré el ancla que sujeta a mi navío lejos de los mares.
Con el valor que es necesario para no ser nada y nada más que nada, soltaré lo que parecía serme indisolublemente próximo.
Lo cortaré, lo derribaré, lo romperé, lo haré caer rodando.
De golpe, vomitando mi miserable pudor, mis miserables combinaciones y encadenamientos “siguiendo el hilo”.
Limpio el absceso de ser alguien, beberé de nuevo el espacio nutricio.

A golpe de ridiculeces, de decaimientos (¿qué es el decaimiento?),
por estallido, por vacío, por una total disipación-irrisión-purgación,
expulsaré de mí la forma que se creía tan bien fijada, compuesta, coordenada, adecuada a mis allegados y a mis semejantes, tan dignos, tan dignos, mis semejantes.

Reducido a una humildad de catástrofe, a un nivelamiento perfecto como después de intenso susto.
Vuelto de nuevo por debajo de toda medida a mi rango real, al rango
ínfimo al que no sé qué idea-ambición me había hecho desertar.
Anonadado en cuanto a la altura, en cuanto a la estima.
Perdido en un lugar lejano (o ni eso), sin nombre, sin identidad.

CLOWN, cayendo en la risotada, en lo grotesco, en la risa a carcajadas, el sentido que contra toda luz me había hecho yo de mi importancia.
Me hundiré.
Sin un céntimo en el infinito-espíritu subyacente abierto a todos, abierto yo mismo a un nuevo e increíble rocío a fuerza de ser nulo
Y raso...
Y risible...



HENRI MICHAUX
(Bélgica, 1899-1984)


factor serpiente