Me detuve y fui un árbol en medio del bosque
y supe la verdad de cosas nunca vistas;
de Daphne y la rama de laurel
y de esa vieja pareja que adoraba a los dioses
convertida en olmo -roble en la campiña-.
No fue sino hasta que los dioses
fueron invocados con aprecio, y llamados
al calor del hogar en su corazón,
que pudieron hacer este prodigio;
con todo, he sido un árbol en medio del bosque
y muchas cosas comprendí
que antes a mi cabeza le parecían locuras.
Ezra Pound, Cantares y otros poemas
Buenos Aires, CEAL, 1988
Selección y traducción: Gerardo Gambolini
Prólogo Jorge Fondebrider
Carteles
-
Calle Corrientes, Buenos Aires


0 Comentarios:
Publicar un comentario