21 abr. 2007

Claudio Eliano - De Historia de los animales

Libro II

1
Cuando las grullas están a punto de alejarse de sus nidos de Tracia y de los hielos de esa comarca, se congregan en las riberas del Hebro; allí, cada una traga una piedra que le servirá como alimento y lastre contra la fuerza del viento y todas se aprestan a emigrar, en dirección al Nilo, para disfrutar del tiempo cálido y de la comida excelente que pueden encontrar en esas tierras durante la época invernal. En el momento en que están prestas para alzarse en vuelo y avanzar, la grulla de mayor edad rodea la bandada por tres veces, cae a tierra y muere. A continuación, sus compañeras la entierran y después emprenden el vuelo hacia Egipto, atravesando mares vastísimos con sus alas poderosas, sin bajar a tierra ni descansar. Cuando llegan, se encuentran con la época de siembra en Egipto: el campo es una mesa muy bien dispuesta y, sin que medie una invitación, se benefician de la hospitalidad de los egipcios.

16
Cuando en una piel calva, sin pelos, aparece una erupción rojiza o una mancha amarilla, no hay motivos para asombrarse. Pero el reno llamado tarando es capaz de cambiar su pelambre y su cuerpo en una gama de colores casi sin límites y producir asombro en quien lo mire. Un reno de Escitia semeja un toro por las características del pelaje y por la mole del cuerpo; con la piel de este animal los escitas hacen sus escudos, porque consideran que tiene una propiedad especial contra las lanzas.

Libro III

6
A menudo los lobos deben atravesar los ríos a nado y, por tanto, la Naturaleza previsora ha dispuesto un medio por el cual no son arrastrados por la fuerza de las aguas y les ha inculcado la forma de eludir esos invonvenientes con gran facilidad: se muerden la cola uno a otro y así, unidos, se echan a nadar y cruzan la corriente sin verse en aprietos ni peligros.

Libro VIII

8
Según dice Nicandro, la piel de la amphísbaina arrollada alrededor de un palo sirve para espantar a las serpientes y a los animales que matan embistiendo y no mordiendo.


Claudo Eliano, Historia de los animales, Buenos Aires 1997