28 mar. 2007

Seminara Guillermo - Observaciones II

Instantes

I

Hay porque temer. Importa. Una orfandad progresa. Todo está ahora inútilmente lejos, altísimo. Unimembre.
Camino lento por el carrer profundo de Sant Pau. Allí heredo lo vano, las manos en los bolsillos y el severo espanto de lo desacertado. Los contrarios no se reúnen nunca. Importa. Y yo no aguardo. Y desespero.

II

Dos semanas transcurrieron. Actualizo algo del orden de lo vigente, de lo disponible y luego, pegadito, razono vanamente sobre la existencia de un erudito límite francés en forma de Archivo en donde lo almacenado son (in) posibilidades. Un colmo repentino me torna clandestino. Entro en detalles y al cabo de un tiempo el efecto, supongo, de una leve inclinación, me abandona en la Gran Vía.
Súmese lo circular de las palomas y los ancianos.
Los relojes midiendo severidades.
En la esquina dos gitanos que hablan mientras ríen.
Y mi estéril constancia en la lejanía.

El árbol de Porfirio

Debería categorizarse el mundo nuevamente... las cebras, por ejemplo, tienen mucho de luna. Ni que hablar del pasado paquidermo de la sandía. Y acaso, ¿no es azul casi todo lo que existe?

Confites

Me pregunto por qué nunca di con su tan particular versión de la felicidad.