12/3/2007

Muestra mínima de Poesía china

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Muestra mínima de poesía china

La siguiente selección es apenas una brizna en la inmensa geografía poética china. Los textos fueron traducidos bien del francés, bien del inglés. La única esperanza que anima estas versiones es la afirmación de Paul Valéry, hecha en uno de sus ensayos de Variedad: ``Un verso bello renace indefinidamente de sus cenizas.''

Zhong-zi, por favor...*

Zhong-zi, por favor
no traspases el muro de mi casa,
no rompas los sauces recién plantados.
No me importan mucho,
pero temo a mi padre y a mi madre,
Zhong-zi puede estar en mis pensamientos,
pero lo que digan mi padre y mi madre
también hay que temerlo.
Zhong-zi, por favor
no cruces mi jardín,
no rompas el sándalo tierno.
No me importa mucho,
pero temo que otros hablen demasiado;
Zhong-zi puede estar en mis pensamientos,
pero cuando la gente habla demasiado,
también hay motivos para temer.

* De Canon de poesía (1020-249 a.C.)

Escrito al cruzar el Río Amarillo
en dirección de Qing-he

Wang Wei (699-761)

El barco se hizo a la vela en el gran río;
sus henchidas aguas se dilatan hasta el borde
del cielo,
El cielo y las olas abruptamente se separan:

son los miles de casas de la capital del distrito.
Más adelante, puedo ver el mercado
y vislumbro apenas la morera y el cáñamo.
Me vuelvo para contemplar el terruño:
el inmenso torrente alcanza las nubes.


Libación solitaria bajo
el claro de luna

Li Po (701-762)

Entre las flores, un trago de vino:
Bebo solo, sin amigos.
Alzo mi copa, convido al claro de luna;
Y mi sombra delante de mí: somos tres.
La luna, ay, no sabe beber;
Y la sombra me imita en vano.
Compañeros de un instante, ustedes, la luna y la sombra.
Con traviesos jugueteos, hagamos fiesta en primavera.
Cuando canto, la luna se distrae;
Cuando bailo, mi sombra extraviada se deforma.
Mientras envejecemos, alegrémonos juntos;
Y, alcanzada la ebriedad, que cada quien se vaya.
Que dure para siempre nuestro vínculo sin alma:
Reunámonos en la lejana Vía Láctea.


La ascensión

Tu Fu (712-770)

En el vendaval, bajo el alto cielo, los simios aúllan
su tristeza;
Sobre el islote límpido de arenas claras, un pájaro
con su vuelo traza un círculo.
Muy lejos, los árboles dejan caer sus hojas
que silban al viento;
El Gran Río, sin tregua, arrastra hasta mí sus olas.
A mil estadios de los míos, me inclino a sollozar
sobre el otoño, y el exilio me parece eterno;
Toda mi vida he padecido enfermedades; apenas
ahora subo a esta terraza.
Tengo más pesares y tormentos que cabellos sobre
mis encanecidas sienes;
Humillado, bueno para nada, he renunciado
a las copas de vino turbio.


Nocturno en barca

Sou Che (1037-1101)

Una brisa susurra, ligera, entre los juncos;
Abro la puerta: una lluvia de luna inunda el lago.
Los barqueros y los pájaros de las aguas sueñan
juntos;
Los grandes peces huyen como rápidas raposas.
En esta noche profunda cuando los hombres y las cosas
se ignoran,
Sólo mi cuerpo y mi sombra se divierten juntos.
El oleaje nocturno dibuja versos de arenas en
las orillas;
La luna que cae cuelga de los sauces como
una araña suspendida.
En esta vida de paso agitado, en medio del tráfago
del mundo,
Una imagen etérea pasa a veces delante de nuestros
ojos, pero ¡cuán fugitiva!
El canto repentino del gallo, el sonido lejano de una
campana:
los pájaros se dispersan.
Oigo los tambores de los pescadores que pactan
el regreso.


Pensamiento de otoño

Ma Tche-yuan
(mediados del siglo XIII)

Lianas resecas sobre el viejo árbol, cuervos
de la noche,
Minúsculo puente sobre el torrente, una casa.
Camino antiguo, viento del oeste, caballo enjuto,
Sol que cae al poniente:
Y, en el borde del mundo, un hombre con el corazón
herido.


Poemas sobre mi morada
en el último Pico III

Zhao Yi (1727-1814)

Un visitante acudió a mi puerta
para ofrecerme dinero por un texto.
Me pidió escribir la inscripción de una lápida
e insistió en que la hiciera encomiosa:
en la vida política, todo un Gong Sui o un Huang Ba;
en la erudición, un Zheng o un Zhu Xi.
Creí que sería algo divertido,
así que me ajusté a sus requerimientos.
Confeccioné una pieza llena de frases bonitas,
¡y he aquí a un genuino caballero!
Cotejé mi escrito con lo que él realmente había hecho,
y no valía ni una onza de las diez libras que me
había pagado.
Supongo que mi escrito será recordado:
¿quién podrá decir si el hombre era un tonto o un sabio?
Y tal vez me citen como prueba,
para que mi escrito se transcriba en los anales
históricos.
Ahora comprendo que en las historias de los antiguos
la mayor parte es pura vanagloria.


La línea de producción

Shu Ting

Noche tras noche,
la línea de producción del tiempo.
Luego del trabajo,
nos acercamos a casa
cuando las estrellas se reúnen para cruzar el cielo.
Por encima de una línea de árboles jóvenes.
Las estrellas deben estar exhaustas
luego de milenios
y sin cambios en su itinerario,
y la plenitud, el color,
de los árboles anémicos
maltrechos por el humo de la hulla.

(1994)

Dedos delatores

Mo Mo

Por la noche extiendo
los resplandecientes dedos de las manos, que apuntan
en dirección de las rosas, mi cabeza se inclina
en silencio
a lo floreciente, a lo marchito,
y estos tersos dedos apuntan
en dirección de las olas, mi cabeza se inclina en silencio
a la calma
de los dedos helados que apuntan
en dirección del risco, mi cabeza se inclina en silencio
a quienes permanecen
Me deslizo dentro de los guijarros del manantial
Mi pelo ha crecido como trigo, pero no puede cosecharse.

En las noches extiendo
los dedos callosos de las manos, que apuntan
en dirección del lenguaje, mi cabeza se inclina en silencio
a los delgados dedos que hablan,
que escuchan, que apuntan
en dirección de un milagro, mi cabeza se inclina en silencio
a los existentes, no existentes
dedos torcidos que apuntan
en dirección de un sueño, mi cabeza se inclina en silencio
sobre hermosas escenas y pesadillas
En las noches, sueño que me arrojan a un matadero
La Muerte no es un secreto sino un atisbo

El alba ha llegado, los dedos todavía apuntan
en dirección de un canto
que alguna vez canté, pero ahora he perdido mi voz
El sol se ha elevado, los dedos firmes apuntan
en dirección de mi Madre
Ahí nací, pero ahora la deriva me empuja cada vez
más lejos
El sol me ciega, los dedos temblorosos
apuntan en dirección de una ciudad
que celebra mi propio funeral
como si se tratara de un títere
que no da muestras de vida a menos que una mano tire
de sus hilos
Mi rostro está manchado de lágrimas, no puedo ver
adónde apunta el último dedo
Si apunta hacia mi imaginación
entonces es la dirección del tiempo
que también es tu dirección
Después que alguien dijera que el agua corría muy rápido
llegaste a provocar un torbellino
para ahogarme, para estrangularme
y luego, de pronto, apuntaste con tu dedo
en dirección del vacío

(1998)
Selección y versiones: Alejandro Pescador
Caracteres chinos. Izq.: Wenxue, literatura; der.: Shi, poesía
Fuente:http://www.jornada.unam.mx/1999/04/11/sem-pescador.html


ISAÍAS GARDE, textos en transición

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