11 mar. 2007

ABD AL-WAHHAB AL-BAYATI - Pesadilla de la noche y el día

Mientras la tierra sueña con el nacimiento de un profeta
que restablezca la justicia en todos los confines,
mientras la tierra anhela el renacer de las estaciones,
yo por las calles llevo a cuestas un cadáver
que amarro en las estacas de cualquier establo.
Y al caer la noche lloro cual borracho avergonzado
en algún café o taberna luminosa,
por parques o burdeles,
ocultando mi rostro de tus ojos y de la mirada de Dios.
Y escucho una canción que dice...
Una canción al sol sonando en un disco
donde han sido grabadas la voz del ruiseñor y del cantor,
un disco vendido cuando ya las canas
invadieron la cabeza del cantor,
cuando la sangre de la rosa había llegado al horizonte.
Pero... ¿qué decía la canción?

Mueren los pájaros en las aceras de la noche,
más aún duerme el profeta esperando en su caverna
y con sangre aún escribe la lluvia
el nacimiento y la muerte de la palabra
sobre los techos de ciudades preñadas,
por las paredes de casas decrépitas,
en los anuncios de venta de pisos.
Y yo por las calles llevo a cuestas un cadáver,
ocultando mi rostro de tus ojos y de la mirada de Dios.
¿Por qué gimes, río legendario
amamantado por las ubres de la ciudad?
Agua que hacia los mares arrastras inmundicias,
caballos muertos,
restos de automóviles,
mientras yo asisto al nacimiento del día
en las pupilas agonizantes de los gatos.

Una canción al sol sonando en un disco
donde han sido grabadas la voz del ruiseñor y del cantor
hace llorar al cadáver que a hombros llevo,
cuando te busco por las calles
y nos encontramos al morir el día:
cayó la noche,
implacables pasaron los días
y el disco seguía girando
y con voz rajada por los años
jadeaba el cantor en pos de las sombras.

Pero... ¿qué decía la canción?
¿Qué decía la canción?

ABD AL-WAHHAB AL-BAYATI
(Irak-1926)
De Escrito en el barro